CLEA DUVALL

 

 

Por estas tierras, las Amazonas siempre solemos hablar de actrices que interpretan, bastante seguido, a personajes lesbicos, bisexuales o ambiguos. O que tal vez, por una de esas casualidades justo en esa película, la chica que representan sale de una cafetería con un vaso térmico lleno de café y una donna en la otra mano, saluda al señor que vende hot dogs en la puerta, esquiva un tiroteo, se moja con el agua que brota de una toma, tropieza en la esquina con un homeless y justo cae sobre los labios de otra fémina. Sí, chicas, suele suceder. Por eso cuando nos juntamos con amigas del gremio, comenzamos hablando de política internacional y antes de llegar a hablar de sexo, tenemos nuestro obligado momento de charla sobre las mujeres del mundo del espectáculo.
Primero Angelina pre-operaciones de cara, ¡ahhh… los buenos tiempos! Seguimos con hipótesis de por qué Joss Whedon mató a Tara, y por qué nunca terminaron de concretar Xena y Gabrielle, para finalizar hablando de los ojazos de Juana Repetto… (¿Qué? ¿Yo sola lo pienso?). Pero luego de todo eso, se acerca la parte donde divagamos sobre las distintas actrices que parece que les encanta hacer de lesbianas (léase: Eugenia Tobal, Dominique Swain, Mia Kirshner, Piper Perabo… y otras tantas que estoy olvidando). Pero hay una actriz que, además de que suele siempre tener un halo de misterio y ambigüedad a su alrededor en casi todos sus films, lo mantiene, también, en su vida personal. Hablo de la señorita Clea DuVall. ¿La conocen? Esa chica de estilo andrógino, cabello en la cara y mirada tímida. Sí, esa misma.
La californiana de 30 años (guau, me sorprendí… siempre la vi más niña… pero ahora que lo pienso… yo también envejezco… buahhhh) llegó al cine por la puerta grande y de la mano de Robert Rodríguez en el film de terror Aulas Peligrosas (The Faculty, 1998), donde compartía cartel con el futuro hobbit Elijah Wood, y unos hasta entonces desconocidos Jordana Brewster y Josh Harnett (¿les conté que yo tuve un novio que se parecía a este muchacho?… sí, era lindo el pibe… pero ni siquiera eso pudo conmigo, jajaja).
¿Cómo olvidar a esta adolescente dark que me miraba desde la pantalla grande apenas levantando los ojos? Y además, todos pensaban que era lesbiana (¡y que buena que estaba!). Y aunque al final demuestra lo contrario, todos los espectadores (y con eso me refiero a mis padres, al acomodador y al tipo que se quedó dormido dos butacas más abajo apenas empezaron los títulos), nos fuimos convencidos de que la chica solo estaba pasando por una fase al besar a uno de sus compañeritos, y que ya se daría cuenta de sus verdaderos gustos.
Aunque podríamos considerar esta película como la revelación de DuVall, la actriz ya había realizado un manojo de films poco conocidos, como Little Witches (donde enseña su trasero), The Defenders,
y la comedia para adolescentes Ya no puedo esperar. Pero todo esto sucedió luego de que esta hija única de padres separados, decidiera marcharse de su casa ante la decisión de su madre de formar una nueva familia. Así que a los 16, Clea se mudó sola y tuvo que dejar el secundario para trabajar, entre otras cosas, de mesera. Pero la chica no se había equivocado, el teatro era lo suyo, y como así lo demostraría más tarde, la DuVall es pura intuición.
1999 fue un año prolífico: hizo de hermana de Charlize Theron en La Cara Oculta; acompañó a su amiga Rachel Leigh Cook en otra "teen movie":She´s All That; protagonizó, junto a Natasha Lyonne, el primer largo de otra de sus amigas, Jamie Babbit (que también la dirigió en el corto Sleeping Beauties, donde también actúa Leisha Hailey), hablo de la comedia lesbica But I'm a Cheerleader (jamás un mejor papel). Y desde su timidez y esa sonrisa que muestra todos sus dientes, nos deslumbró interpretando una mentirosa patológica, compañera de Winona Ryder y Angelina Jolie, en la genial Inocencia Interrumpida.
Pero, obvio, no paró; a estas actuaciones le siguieron The Laramie Project (excelente mezcla de ficción y realidad, donde, mediante entrevistas, se recopila información sobre el horrible asesinato de un chico gay, Matthew Shepard, acontecido en Laramie, un pequeño pueblo del estado de Wyoming. Clea interpreta a una de las reporteras que hace el documental); Identidad; 21 Gramos, del director mexicano Alejandro González Iñárritu; El Grito, la versión americanizada del éxito de terror japonés, dirigido también por Takashi Shimizu, y protagonizado por Sarah Michelle Gellar; Itty Bitty Titty Committee, la última película de Jamie Babbit, sobre un grupo de feministas (¡que ya quiero ver!), y la reciente Zodiaco.
Pero el cine no es su único amor, además de incursionar en las tablas, la televisión es otro lugar donde Clea se muestra muy cómoda. Ha tenido pequeños papeles en Dangerous Minds, E.R., Buffy, Popular y C.S.I., además del rol recurrente en la exitosa Heroes y en la extraña Carnivàle.
Pero bueno, hablemos de lo que nos importa. Clea DuVall es abstemia, practica tae kwon do y asegura que Los Goonies es una de sus películas preferidas. ¿Qué? ¿No era esto lo que les interesaba?
Bueno, bueno… está bien… que pastelitos demandantes… hablemos de lesbianismo…
En Aulas Peligrosas la trataban de lesbiana; en otras tantas películas más, parecía lesbiana, aunque nadie diga nada. En Heroes, con esos trajes, sí, tiene que ser una investigadora lesbiana del FBI, otra no queda. En But I'm a Cheerleader, obvio, hacía de lesbiana, y si lo notan bien, está caracterizada como en el resto de sus films (el estilo de su cabello, las camisas o musculosas típicas, y un largo etcétera). Lo mismo sucede en Commited. Y en Carnivàle es la segunda vez donde la vemos besar una mujer, en este caso a su amiga Carla Gallo (la protagonista de su corto, Being Green, ¿se acuerdan?). O sea… a nuestra querida Clea le da el fisique du rol, eso está muy claro…
Sobre su vida privada se extiende un manto de silencio, y me parece bárbaro, porque nosotras bien sabemos que a Clea no le queda otra opción que ser lesbiana… De hecho, uno de sus, por lo menos, 10 tatuajes, es una S, a partir de la cual se comenta que sería la inicial de una tal Shannon, integrante de una de sus bandas preferidas, con la que habría tenido un romance. En su cuerpo también hay una W y un "I love Marcy". Mmm, a menos que sea su perra… no sé… podemos pensar lo que queramos. Lo cierto es que la chica es bastante introvertida cuando se trata de hablar de sus cosas.
Pero no nos importa, si sale con chicos, chicas o lo que sea, para nosotras siempre será la dark ambigua que tanto nos gusta. No una simple belleza sosa y convencional, sino una mujer de rasgos duros, rostro lleno de pecas, ojos oscurísimos y pelo extremadamente lacio, que puede ser todo lo dulce o todo lo dura que requiera el papel, porque ella sigue demostrando que es una gran actriz.
Sigan atentas, se vienen Anamorph y Passengers, que ya están en post producción, casi listas para salir y para que podamos volver a disfrutar de lo último de esta genial actriz.