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Sé
que comenzamos por Fergie. Ojo, es entendible, hacía unos días
que la habíamos visto moviéndose en vivo en el Personal Fest, y no dejamos
de babosearnos por ella desde entonces… de hecho, esperen que cierro el
reproductor de video donde tengo de fondo el clip Como dije, se que comenzamos por ella para inaugurar esta nueva sección, pero hoy quierorevindicarnos, y no sé si mi socia estará de acuerdo conmigo (y sino tampoco me importa demasiado, jajaja) pero creo que el primer lugar en esta lista lo merece una mujer sencillamente increíble, y no sólo porque también sea del gremio ni porque esté buena (eso es muy discutible), es increíble porque ha luchado toda su vida para llegar donde está hoy; ha sufrido las inclemencias de la prensa y la opinión pública, pero de todas maneras se hizo un lugar y hoy es una de las chicas más populares de Norteamérica… ¿de quién estoy hablando? De la más genia de todas: Ellen Degeneres. Es cierto, lo confieso, yo no la conocía antes del famoso escándalo que la tuvo como protagonista por largo tiempo, pero es que en esa época, donde yo aún estaba en el closet acomodando camperas y haciendo lugar entre los zapatos, porque parecía que me iba a pasar una linda temporada allí dentro, cualquier cosa que se relacionara al mundillo gay enseguida llamaba mi atención. Está bien, el amor no fue a primera vista… pero tampoco me llevó tanto tiempo enamorarme de ella.
Luego comenzó a aparecer en algunas series y películas, con personajes secundarios, hasta que le llegó el protagónico en un film poco memorable, donde hacía de pareja del adorable Bill Pullman, Mr. Wrong era el título, y yo espero que jamás vuelva a cruzarla en pantalla mientras hago zapping. Para
ese entonces ya brillaba en su propia sitcom, que incluso llevaba su nombre.
Este show, donde interpretaba a la neurótica empleada de una librería
que andaba de aquí para allá con un grupo de amigos bastante peculiar,
tuvo una amplia aceptación no sólo en los Estados Unidos, también se vendió
a unos cuantos países, y las altas mediciones de rating le aseguraron
cinco temporadas en el aire. Acá en Argentina se lo veía por Sony
y por lo que me comentó una Amazona amiga el otro día, ahora también lo
están pasando en Fox Life (maldito Multicanal que lo único
que nos ofrece es esa porquería de FX ¿¿¿a mí que cuernos me importa
ver una par de mujeres operadas luchando en el barro en ropa interior???
¡Quiero Fox Life!), El problema llegó justo por esta época. Corría 1997 y Ellen estaba harta de tener que andar ocultándose de todos (¿quién no?). Vio lapuerta del placard entreabierta, tomó coraje y decidió salir, ¡y sí que lo hizo a lo grande! Su declaración fue en el famoso programa 20/20, donde además adelantó que Ellen, su personaje de ficción, también se declararía lesbiana en la serie. Luego fue tapa de la revista Time (“Yep, I’m Gay” rezaba una frase debajo de su foto) y su declaración terminó de difundirse. “The Puppy Episode”, el famoso capítulo del coming-out, donde Ellen besa a la actriz Laura Dern, tuvo 45 millones de espectadores. La cifra para el siguiente episodio bajó a 15 millones; claro, la ABC (el canal donde se trasmitía la sitcom) había dejado casi de publicitarla. Aunque como ya había sido comprada para el año siguiente, Ellen tuvo su quinta temporada que terminó abruptamente, debido a que los anunciantes no renovaban sus contratos, y a una eterna lucha contra los ejecutivos del canal, que se negaban a publicitar el show. Fueron épocas turbias para la sureña que recientemente había comenzado una relación con la actriz (ex heterosexual y años más tarde, después de un paso por el espacio exterior, luego de ser abducida por algún alien aburrido, volvió al “camino correcto”) Anne Heche, a quien había conocido en la fiesta de los Oscar, y quien aseguró, en una entrevista con la famosa Oprah, que lo de ella para con Ellen fue amor a primera vista. Todo muy lindo, las chicas eran felices, pero puertas para dentro. La exposición era siempre comentada y la prensa las aniquilaba. La foto donde Anne rodea con su brazo a Ellen frente al entonces presidente de los Estados Unidos, el demócrata Bill Clinton, dio la vuelta al mundo y causó mucha controversia; seguro más de lo necesario. Para Anne las cosas tampoco eran fáciles teniendo que explicar que ahora era lesbiana, escapando junto a su pareja de la premiere de su última película, Volcano, para no ser vista por los periodistas, y soportando que el director de su siguiente proyecto, Seis Días, Siete Noches, pensará que no iba a lucir lo suficientemente heterosexual para ser la contra cara del machote Harrison Ford. De todas maneras se hizo lo que se pudo, y las chicas pudieron ser felices a la larga, caminando de la mano por la alfombra roja.
En la vida real Ellen salía desde el 2000 con la fotógrafa y actriz Alexandra Hedison (que actuó en la tercera temporada de The L Word) y comenzaba a volver a ponerse en forma superando los años de llantos y decepción que le había causado su decisión de vivir libre en la luz pública. El
2003 fue un año glorioso para la rubia. No sólo el estreno de Buscando
a Nemo (donde Ellen presta la voz a la desmemoriada y adorable
Doris, personaje fantástico al que adoro) fue un gran éxito; la comediante
volvió a ponerse delante de las cámaras de televisión a cargo de la conducción
de su propio talk-show; “The Ellen Degeneres Show” y desde aquel
momento cientos y cientos de invitados han pasado por su sillón blanco;
millones de espectadores cada mañana ríen con sus chistes y varios premios
Emmy, bien merecidos, Ellen está mejor que nunca. Ahora en pareja con la blonda australiana Portia De Rossi (más conocida por sus papel de modelo naif en Sirenas, su fría abogada de Ally Mcbeal y la superficial mujer de Arrested Development), quien dejó a su pareja, la cantante Francesca Gregorini, al caer rendida a los pies de Ellen, y por supuesto debió confirmar los rumores sobre su supuesta homosexualidad, que siempre habían corrido en Hollywood. Amor, fama, dinero, trabajo, felicidad. ¿Qué más puede pedir nuestra querida Ellen? Sí, un sueño hecho realidad: ser la próxima conductora de los premios de la Academia. El año que viene veremos a Degeneres sobre el escenario convertirse en la segunda mujer, después de Whoopi Goldberg, en ser presentadora de los Oscars. Puede ser odiada (aunque no creo que sea del tipo odiable, a menos que seas un retrogrado conservador y homofóbico), puede ser amada (Ellen, aquí hay alguien que te idolatra… Would you marry me?), puede simplemente gustar o no; puede ser criticada (convengamos, no es lo que se dice una cara bonita y tampoco es la feminidad caminando. No a todos les gusta su apariencia; ¡a mi sí!, Would you marry me?), aunque sabemos que eso no la derribará, ha pasado por cosas peores y hoy sigue adelante con varios premios encima y el apoyo de una amplia audiencia (gay, hetero o confundida), pero hay algo que nadie puede negar, para bien o para mal (sí, mal que les pese a los conservadores) Ellen ha marcado un hito; un antes y después en la historia de la televisión. ¿Y
por qué digo que es para bien? Sí Ellen no se hubiese animado a
salir del closet a lo grande, como lo hizo, tal vez hoy yo no estaría
aquí escribiendo para ustedes y para mi misma. Porque realmente no habría
sobre que escribir. Tal vez no existieran tantos personajes queridos por
todas nosotras en la televisión. No estarían Will y Jack, los muchachos
fiesteros de Queer as Folk, o Shane y la banda de The L Word; tampoco
hubiésemos visto a las niñas de Once and Again besándose tan dulcemente…
no sé, mil cosas… Esto es sólo una suposición, y quizás a esta altura
alguna otra celebridad (Rosie perhaps?) se convertía en portavoz
de los derechos homosexuales (podría haber sido Angelina, después
de darse cuenta que Jennifer Aniston era el amor de su vida y que
quería criar muchos hijos étnicos con ella), no lo sé. Nunca lo sabremos.
Pero se sabe que ella, allá por 1997, ha abierto la puerta para que muchísimos
gays y Ellen seguirá haciendo su show, escribiendo más libros (tiene dos en el mercado que han estado en la lista de best seller) y realizando comedia “stand up” (fueron un éxito Here and Now y The Beggining, editados juntos en DVD), paseando con su pareja (la que sea, aunque Anne y ella quedaban hermosas en la foto que caminan por la playa; particularmente una de mis preferidas) por la alfombra roja y siendo tan lesbiana como hasta ahora. ¿O es que hay tantos ciegos que no se habían dado cuenta que antes de 1997 ya era archi torta? Desde aquí mi homenaje para esta grande. Una Amazona hecha y derecha. PS: Would you marry me?
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