Heather Matarazzo

 

 

 




HEATHER MATARAZZO



Hay momentos en la vida que son imposibles de olvidar; momentos que marcan etapas y que de repente vuelven a nuestra mente, traídos de casualidad por la simple mención de una palabra, por una imagen o por un olor.
En mi caso, cuando escucho el nombre de Heather Matarazzo es imposible que no me retrotraiga a los 12 años y recuerde la primera vez que viajé en tren sola para ir al centro. Bueno, no sola precisamente, sino con una amiga, Paola, a quien arrastré (como siempre lo hacía, pobre chica) a ver una película que había llamado mi atención. Imagínense, era todo un acontecimiento: nuestra primera salida al cine sin compañía de adultos. Estábamos re emocionadas, íbamos a comer, a pasear y a ver una peli ¡totalmente solas!
El film en cuestión se llamaba Mi Vida es mi Vida, y las críticas en el diario lo describían como un film sobre chicos para no tan chicos. Una mirada cruel y dolorosa sobre un colegio primario estadounidense, donde Dawn, la protagonista, un patito feo real (sin canciones y sin Divinas), era torturada de todas las maneras posibles por no ser ni tan linda ni tan lúcida. La típica chica a la que toman de punto y que hasta que no termine la secundaria no podrá salirse de su papel de abusada.
Estábamos, aunque yo en ese momento no lo supiera, hablando de una película de Todd Solondz, el gran director de fama independiente, realizador de Storytelling y la aclamada Felicidad; estábamos hablando de una película nominada en varios festivales de cine, una película que nos voló la cabeza. Recuerdo volver en el tren y no poder dejar de hablar de las situaciones a las que era sometida esa muchacha a la que nadie respetaba y que por momentos (y solo por momentos, porque Dawn resulta insoportable en muchas ocasiones) producía una infinita lástima en los espectadores. Pero algo que jamás podré sacarme de la cabeza es a la protagonista. Precursora de mis gustos extraños que irán creciendo con el correr del tiempo, Heather Matarazzo, en su papel debut, me dejó con la boca abierta y marcó a fuego mi memoria.
Por eso decidí hoy dedicarle un Amazonas todo para ella… bueno por eso y porque además mi querida Heather se declaró lesbiana hace un par de años… ¿qué? ¿No lo sabían?
Hoy la chica tiene 25, pero fue a los 11 cuando dio su primer gran paso en el cine de la mano de Solondz en Welcome to the Dollhouse (título original de la película antes mencionada), papel por el que se llevó un Independent Spirit Award como revelación, y con el que inició una serie de personajes raros y queridos, apoyado por su look. Vamos, todos lo dicen, ella lo acepta; dueña de unos ojos celestísimos y de una enorme boca, la Matarazzo no es precisamente lo que se dice una “cara bonita”. Pero tal vez es por eso por lo que siempre le han ofrecido los mejores papeles.
A las que no la conocen de nombre, la pueden haber visto en El Abogado del Diablo; en la comedia adolescente Strike, junto a Gaby Hoffmann y Kirsten Dunst; en Studio 54; en la genial Saved!, y con un pequeño papel en la tercera parte de Scream, entre varias participaciones en series y películas menores. Además de aparecer en un rol recurrente durante la cuarta temporada de The L Word.
Nuestros Muchachos fue una película para televisión, basada en una historia real, donde la actriz dio una de sus mejores actuaciones (ella asegura que es la actuación de la que más se enorgullece), interpretando a una chica con retraso mental que es violada por un grupo de jóvenes universitarios. Siguiendo con la tortura, la joven se animó a un desnudo en la secuela de Hostel. Y en una gama más divertida, se convirtió en la mejor amiga de Anne Hathaway en El Diario de una Princesa, cuya amistad transcendió la pantalla. Incluso, las malas lenguas aseguran que las chicas vivieron un romance apasionado… mmm… aunque yo no lo creo, me parece más probable que el objeto del afecto de la protagonista de El Diablo viste a la Moda, sea la inglesa Emily Blunt (Mi Verano de Amor), como también se rumoreó…
Adoptada por una familia italo-americana de conservadoras costumbres, la nativa de Nueva York salió del closet a lo grande en el 2004, durante una entrevista con el periódico New York Daily, en la que hablo de “ella”, refiriéndose a su pareja. Y aunque fue algo que se le escapó, Matarazzo asegura tener el apoyo de muchísima gente, especialmente de los que integran la comunidad y la ven como un ejemplo a seguir, y dice que ahora se siente mucho más segura y confiada y que por fin puede vivir en libertad. Sí, Heather, yo te apoyo, ¡aguante la visibilidad! Además, eso de tener que llevar acompañantes masculinos para pasear de su brazo por la alfombra roja es realmente un bajón. Mejor salí con tu chica (la actriz de teatro, Caroline Murphey), que quedan muy lindas juntas.
Después de la declaración, Heather contó cómo fue su primer beso, aseguró que se sintió distinta desde pequeña y que cuando se enteró, por boca de su abuela, qué significaba ese insulto que tanto le gritaban todos al personaje de su primera película (Lesbo!), en seguida supo que eso era exactamente lo que ella era: ¡lesbiana!
Desde ese momento, la muchacha se ha convertido en una abanderada de los homosexuales, y contrario a su temor (y el de muchos otros, que por eso no se animan a declararse), sigue trabajando en cine y televisión, sin quedar encasillada. En este momento se encuentra filmando la serie de temática, Exes and Oh´s, trasmitida por el canal Logo.
Y obvio, ahora puede ser libre y salir a pasear a su perro junto a su pareja, con la tranquilidad de no ser fotografiada. Un ejemplo de mujer, que demuestra que con talento y agallas todo se puede.