New Best Friend

Hace un tiempo, y rondado por esas páginas que tanto me gustan sobre temática lesbica, encontré una película que enseguida fue a parar a mi lista de “Films PA” (“pastelitos apetitosos”), y hace un tiempo decidí conseguirla. Se llama New Best Friend y tiene la particularidad de estar protagonizada por la hermosa Mia Kirshner, más conocida en nuestra comunidad como Jenny, la desequilibrada ex paki de nuestra serie preferida, obvio The L Word. Así que cegada y sin importarme nada, conseguí está película, que debo advertirles queridas amigas mías, la podría calificar como un bodrio total.

Primero que nada (y conste que como soy buena persona yo les aviso antes de que ustedes cometan el mismo error que yo y, que seguro, la madre del director, que debe ser la única persona que habrá visto esta película) debo aclarar que de temática lésbica el film en cuestión, no tiene absolutamente nada, de hecho, de temática en general, tampoco. El argumento brilla por su ausencia. Lo único que se dedica a hacer el director es mostrar, mediante flashbacks, los excesos a los que está expuesta una universitaria que en la actualidad está en coma y que es el punto de partida para que un policía averigüe que está pasando en el campus universitario.

Más que eso no les voy a decir, porque sería un gran esfuerzo de mi parte intentar recordar la trama y nombrarles a los demás personajes, así que vayamos directo al punto,  ¿les parece?

Nuestra querida Mia, que está super pequeña y rechonchita (los cachetitos le quedan muy bien y poco hay de la raquítica Jenny) es una chica de clase baja, que asiste a la universidad, beca mediante, y que comienza a codearse, nadie sabe por que (menos aún la guionista), con las chicas ricas. Una de ellas, la protagonista, es Meredith Monroe, la recordada Andie, hermana de Jack y novia de Pacey en Dawson’s Creek, ¿se acuerdan de la que estaba loca? Que debo decir, se ha puesto muy buena.

Otra de ellas, más que la adinerada del grupo, es la promiscua de la universidad, y está interpretada por Dominique Swain, la conocen, ¿no? Vamos amiguetas, yo se que sí, Dominique, además de haber interpretado a la nueva Lolita en el film de Adrian Lyne, es una de esas actrices que están poco preocupadas de poder arruinar su carrera al recaer tan seguido en papeles de lesbiana, y nosotras agradecidas, por supuesto.

La cosa es que uno de esos días en que Alicia (Kirshner) llega a la mansión en donde viven las chicas, se encuentra la casa semi vacia y comienza a hurgar, hasta que llega a la habitación de una Lolita con pocas ropas, tomando un jugo en la cama. En seguida Sydney (Swain) la devora con la mirada. Y la otra con cara de inocentona se sienta en la cama. Pronto, y sin que nadie entienda nada, empiezan a hablar de experiencias sexuales. Queda muy claro que mientras que la morocha no tiene casi ninguna, la otra tiene más carreras que Fangio. La cara de timidez de Alicia, recuerda mucho a la de Jenny en el capitulo piloto de la serie, cuando se ve desbordada por las preguntas (aunque más aún por la sensualidad) de Marina sobre literatura.

Rápidamente y así de sopetón, la rubia le encaja un beso, que al principio Alicia recibe con cautela, pero al parecer cambia de idea y es ella la que con una cabeza ladeada, muy infantil, avanza. En dos segundos, y sin más preámbulo, las tenemos revolcándose sobre la cama, que observamos a través de un espejo que distorsiona la imagen. Una música horrible, estilo película de medianoche, de esas que pasan por I-sat o por The Film Zone (¡no pregunten!), comienza a sonar a medida que ellas, con movimientos bastante bruscos y nada sensuales, se desvisten.

Y señoras y señoritas, ¡eso es todo!

Sí, sí, eso es todo, un par de besos más en alguna fiesta, y algo de coqueteo con chicas por parte de Sydney y ahí se termina la incursión de está película en el mundo sáfico.

¡Hasta la vista, baby!

Posted by Debora Dora