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Mulholland Drive 'El camino de los sueños'
Hablar de esta película es bastante complicado, ya que no es una peli fácil, por suerte, la parte de críticas no me toca a mi, y sin embargo puedo jugar a meterme en las escenas lésbicas más lindas de la pantalla grande.
En este caso, voy a ingresar en el mundo del director de cine David Lynch, con su film Mulholland Dr. Pero yendo a lo que nos compete presentemos a las mujeres que serán las estrellas de mi descripción o comentario. La protagonista del film y una de las protagonistas de la historia 'les' es la blonda de quién King Kong se enamoró y la que se horrizó con 'La llamada': Noemi Watts. La otra es una morocha no tan conocida pero con mucho talento: Laura Harring.
Estas dos muchachas vienen calentando la pantalla durante 1 hora 40 minutos (Si, tanto tiempo). Una está del otro lado pidiendo a gritos que se besen y el beso no viene. Hay roces, miradas, y nada. Lynch maneja el tiempo y el clima de manera alucinante. Logra que el espectador desee que estas dos mujeres despampanentes se maten a besos y hace que cuando eso suceda sea mágico.
Imaginate que una morocha se mete en tu casa sin explicar bien las razones. Le das asilo y te enamorás de ella. Y ella duerme en el sofá pero un día vos la invitás a dormir en tu cama.
Genial ¿no?
Bueno y esto es lo que pasa en 'El camino de los sueños'. Betty (Noemi
Watts) la invita a Rita (Laura Harring) a dormir con ella. Rita desinhibida
se saca toda la ropa y se acuesta a su lado. Le agradece a Betty todo
lo que hizo por ella.
Hay miradas fuertes entre ellas. Rita le da un beso de las buenas noches
en la frente acercándose desnuda hacia ella. Betty le responde y se le
acerca. Los labios se separan dejando su boca entreabierta. Se miran.
Se produce el ansiado beso. Un beso que eriza la punta de los pelos de
cualquiera que esté mirando. Y se besan en una escena de alto contenido
lésbico, erótico y erizante (no se si este verbo exista pero es lo que
produce). Y ahí viene la confesión de Betty sobre el amor que siente por
Rita y la pregunta si alguna de ellas lo había hecho antes. Y se besan,
y se tocan.
David Lynch con tres elementos hizo una gran escena lésbica: Miradas, besos y caricias. Una fórmula que bien manejada hace destrozos en todas nosotras que nos "entusiasmamos" con este tipo de escenas que nos regala el cine, que no por nada es arte.
Posted by Báthory
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