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LOS HOMBRES DE PACO
Durante la década de los noventa las series españolas contaban con un merecido prestigio. Y los argentinos, que no tenemos problemas en adaptarnos al “oye, tío, que tus comentarios me hacen flipar”, que estamos acostumbrados a la torta de jamón y a “matanga dijo la changa”, al excesivo respeto de los colombianos, al tonito cantado de los venezolanos y a los insufribles doblajes brasileños, por aquellos años estábamos dispuestos a seguir estos programas que sumaban en la extensa grilla de programación, que con el correr de los años se fue achicando estrepitosamente. Verano Azul (de principios de los años ochenta, pero que fue trasmitida en varias oportunidades por el otrora ATC), Media Naranja (otra ochentosa), Farmacia de Guardia y Médico de Familia fueron algunas de las que se pudieron apreciar por estas latitudes antes de que la llegada de los programas de entretenimientos y talk shows (muchos más baratos que hacer una ficción y, tal vez, más redituables), “desnudándose por un sueño” y los “grandes hermanos” que coparon la televisión en los albores del nuevo milenio.
Por eso es fácil para nosotras acceder a cualquier serie española, como lo hacíamos antes o, ¡mejor!, con nuestro propio ritmo. Así que cuando a Débora Dora le hablaron de dos señoritas que bailaban la danza sáfica en un programa cómico, le resultó muy simple conseguirlo, incluso, ni siquiera precisó descargar los capítulos completos, porque gracias a una usuaria de YouTube (¡Gracias Lulila84!), que tuvo la delicadeza de separar la paja del trigo, la historia lésbica de Los Hombres de Paco es simple de seguir.
Puedo deducir, a grandes rasgos, por lo que me han contado y por lo que vi, que el tal Paco es policía y todo gira alrededor de su familia y de sus compañeros de trabajo en una brigada donde todos son bastante papanatas. ¿Nos interesa? No, no. Aunque se ve que a los españoles sí, porque Los Hombres… ya lleva unos cuantos años en el aire, y Antena 3 acaba de estrenar su nueva temporada (la séptima). Ahora sí, lo que a nosotras nos interesa, queridas Amazonas, son Silvia y Pepa. Sí, ellas y solo ellas. Silvia (Marian Aguilera) es la cuñada del tal Paco. Su hermana mayor está casada con él, y ambas son hijas del capo de la comisaria, un hombre que parece bastante rígido. Además, la pelirroja es médica forense y trabaja en la misma seccional que el resto de su familia, creo que hasta su sobrina trabaja allí. Un buen día de estos llega Pepa (la modelo sevillana, Laura Sánchez, en su primera incursión en el mundo de la actuación). O, en realidad, debería decir que vuelve Pepa, que también es policía, lesbianota y, además, es la hermana menor de Paco, y que resulta haber sido muy muy amiga de Silvia cuando ambas eran unas crías (para ponerme a tono).
Mmm, Pepa… sí debo decir que la muchacha larguirucha tiene una cara bastante extraña, y por momentos me hace recordar a Ivan de Pineda. Pero está tan comestible, especialmente cuando sonríe e ilumina toda la habitación, que la semejanza en el mentón con el modelo argentino enseguida se me olvida. Y Silvia… uhhh Silvia. Ustedes saben cómo me ponen las coloradas, ¿no? Aunque es ese tipo de personas que es la mitad del tiempo es hermosa, y la otra mitad tiene cara de nada. O sea… según cómo la mires. Pero digamos que las dos juntas son un deleite para los ratones que hacen la danza del vientre en nuestras mentes. Silvia vuelve a ver a Pepa en el polígono de tiro de la comisaría (S05x10), y ya desde ese momento las chispas vuelan. Está claro que algo ha quedado pendiente. Y sí, es imposible que a Silvia no se le mueva la estantería con la morocha enfundada en un chalequito.
Más adelante nos enteramos que Pepa es lesbiana, que estuvo peleada con Paco, que se fue a vivir a Sevilla y que don Lorenzo es un poco homofóbico. En el siguiente episodio (S05x11), Pepa relatará la historia de amor que la llevó a convertirse en policía, además de no dejar de mirar a la pelirroja, que cada vez luce más incomoda y no debido al muerto que yace en su camilla. También ella relatará los pormenores de sus relaciones amorosas con hombres, que siempre acaban mal. ¿Ves, Silvita? Ahí tenes flor de mujer para olvidarte de los malos tragos heterosexuales. Pero no, es dura y por las dudas le aclara que a ellas las chicas no le “molan”. En el próximo capítulo (S05x12), Silvia sale a respaldar a su amiga ante su padre, y juntas se embarcan en un operativo de esos que no sirven para nada, y deben pasar la noche en el auto vigilando algo que a nadie le interesa. Aunque a Silvia sí le interesa contemplar a Pepa que intenta ver las estrellas, sin éxito.
No tardará en confesar que su primer beso fue con ella. Y las chispas siguen volando. Dale, Silvia, que es un pimpollo esa mujer. Bueno, lo parece hasta que le da su bien merecido castigo a un imbécil que pasa por allí. Obvio la pelirroja se enoja y Pepa le pide disculpas al otro día, dispuesta a marcharse de la ciudad. ¡Qué linda que está Silvia en el bar, por favor! Las chicas se ríen juntas, y la hermana mayor no hace más que levantar la ceja. Sí, yo la levantaría más si viera adonde la lleva a Pepa a ver las estrellas. ¡Qué momento!
Luego (S05x13), las chicas casi no aparecen juntas, pero en pocos minutos nos enteramos que Pepa tiene fascinación por los chalequitos, que se parece un poco también a otra ex modelo, Deborah del Corral, y que yo no tengo ni idea de quién es ese tal Lucas al que nombran tanto. Y ahora sí se viene lo bueno, cuando a la morocha se le ocurre arrastrar a Silvia, a la hermana y a otra policía, que es un terrible aparato, a una despedida de soltera de una amiga (S06x01). Mmm, ¿yo fui la única que me di cuenta que las llevaría a un bar gay? Sí, muchachas, sáquense esos penes en miniatura de la cabeza, por favor.
Debo decir que la otra policía es la que le da un interesante toque de humor a la situación cuando se da cuenta que está rodeada de mujeres que se besan, en especial cuando la pelirroja luce completamente desencajada, y más cuando las chicas se le acercan a Pepa. ¡Para no acercarse! Con ese peinado a lo mohicano y el morral colgado de su delgado cuerpo… mmm… Interesante el baile, y mucho más la escenita de celos que hace que Silvia salga disparada cuando ve a una stripper haciéndole un lap dance a Pepa.
Estén atentas, hermanas, que se viene lo mejor: las chicas embarcadas en un operativo dentro de un burdel (S06x02).
Opa, qué miradas y qué panzada se hacen los compañeros mientras las dos féminas bailan frente al espejo bien agarraditas. ¿Ya les dije que Pepa tiene un pantalón rojo? Grrr…
La morocha le pide una cita, pero en el capítulo siguiente (S06X03) vemos que Silvia arruga y no se presenta. Pero no desesperen, colegas, porque más adelante, por alguna extraña razón, las dos terminan acompañando a la sobrina a algún lugar que no viene al caso; lo que importa es que vuelven a la casa de Paco (donde el tal don Lorenzo duerme en el living), medio entonaditas, y aquí sí: señoritas, con ustedes, el primer beso. Bueno, y un par más, y aunque sepamos que otras cosas también acontecen en ese baño, no se nos permite espiar como al padre de una y al hermano de la otra, que ven lo que pasa a través de la cerradura. ¿Les dije que Pepa está usando otra vez un chalequito? Bueno, eso hasta que se lo quita Silvia.
La escena es bastante larga, bien musicalizada (su propio tema de amor, que más adelante se repetirá) y muy tierna. La verdad, ¡una sorpresa! El desayuno (S06X04) se torna incómodo. Incómodo para los que saben (Paco y Lorenzo), y para ellas, que no saben qué pensar de lo que aconteció. ¿Es solo una noche más para Pepa? ¿Silvia está simplemente probando? En el trabajo, la morocha le deja papelitos románticos como una colegiala, pero aún así Silvia no sabe qué hacer; más desconcertada queda cuando Pepa entra a besarla en el laboratorio pre-charla de “¿qué es esto para ti?”. El lugar se torna caliente, hasta que entra un mamerto a interrumpir y se pincha con una aguja y bla bla bla, se terminó la emoción.
Más tarde Pepa vuelve a irrumpir, y parece que no le importa nada estar a los besos en el lugar de trabajo. ¡Bien por ellas! Aunque ahora se viene la charla… y sí, chicuelas, en algún momento tenían que tenerla…
PEPA: Ya… pero es que yo ya sé de qué va esto, Silvia. Mira, yo te doy tres besos más y me enamoro de ti como una perra… así que… cuando tú sepas de qué va esto, me buscas, que sabes donde encontrarme. (Y si yo te busco, ¿te encuentro?) Más claro, echale agua, Silvita. Pero como no tiene nada claro, recurre al mamerto para desahogarse. De paso, el tal don Lorenzo lo manda pinchado a sacarle información y escucha todo lo que la pelirroja confiesa. SILVIA: ¿Tú sabes que mi primer beso fue a Pepa? (…) Pues yo creo que ese primer beso no lo he superado (…) y me pasé muchos años disparando a un blanco que no era el mío. Por eso me ha ido tan mal. Pero cuando estoy con Pepa… me gusta, me gusta, siento que es lo que he estado buscando. Me gusta como huele su pelo, me gusta cómo me abraza. Cuando estoy con ella siento que es ahí… donde yo quiero estar. Sí, le cerró la boca a don Lorenzo y a todas nosotras. ¡Animate, Silvia! A Pepa le cuesta esperar, se le nota, por eso intenta un acercamiento mientras trabajan en un galpón (S06x05). SILVIA: Es que esto me supera, Pepa. Es que me siento como un pez fuera del agua… No sé si soy capaz de imaginarme de pareja con una mujer. PEPA: Pero es que te tienes que tomar las cosas con calma, Silvia. Ya sé que no es fácil salir del armario.
PEPA: A ver… en primer lugar, no tienes que imaginarte con una mujer, te tienes que imaginar conmigo (ahhh). Y en segundo lugar, si no sabes hacerlo, aquí estoy yo… para enseñarte (uy, a vos también te como a besos). ¡Qué dulces que son las dos! Y más Pepa, cuando la hace practicar todas esas cosas que Silvia no se ve haciendo. El simulacro de la estación es el mejor; creo que Pepa nunca se imaginó que la pelirroja tuviese tanta imaginación.
Y tampoco que fuese tan juguetona delante de todos sus compañeros (S06x07).
Le dirá Pepa, nuevamente mientras trabajan (S06x08), y Silvia, con una esplendida sonrisa, no se quedará atrás. SILVIA: ¿Y qué vas a hacer? ¿Solicitar una orden de alejamiento? PEPA: No, solicitar una orden de acercamiento (y se acerca… mmm). A ver si el juez dictamina que no podemos estar separadas ni dos centímetros. SILVIA: Pues en ese caso, me voy a declarar culpable. Y llega la sobrinita a interrumpir. Pero me c… en la p…
SILVIA: Yo a mi gente, de mi vida personal, le digo lo que me da la gana. Y tú a la tuya, lo que quieras. Pero yo no me meto, y tú no te metas en lo mío. Nooo, Silvita, ¿qué estás diciendo? Sí, Pepa, la venganza es dulce. Vas a sufrir, pelirroja. Especialmente cuando te saque del closet a las patadas delante de todos los clientes del bar y de tu propio cuñado. La morocha es infalible, y adorable, y a Silvia la carcome una ira contenida. Pero qué hermosa luce cuando se enoja.
En uno de los últimos episodios de la temporada (S06x10), Silvia anda alocada porque su sobrina está presa. No, chicas, no me pregunten por qué, no tengo ni idea. Pero la cosa es que Pepa ya no sabe cómo llamar su atención, así que está preparándose para un operativo al que asistirá solita, y se lleva armas como para ir a matar a toda una manada de jabalíes. Silvia “flipa” cuando la ve.
Mmm, no sé por qué, pero creo que Silvia va a arrancarle el plastiquito al móvil con la boca, y sí, no me he equivocado; bueno no tanto, pero al menos se lo saca. De todas maneras, ya podemos vislumbrar que a la pelirroja le va a dar un ataque cuando se dé cuenta que Pepa le tendió una trampa y la llevó a esa casa en el medio de la nada para estar a solas con ella. Y que ya preparó la cama y un delicioso almuerzo para compartir. Silvia le dice de todo, pero Pepa siempre tiene un as bajo la manga y un chalequito cubriéndole el torso.
SILVIA: Nada, que como yo solo he estado contigo… bueno para ti yo soy la cuadragésima… PEPA: Mira, princesa, a ver… liarte con cuarenta tías es súper fácil, lo difícil es enamorarse. Sabes… sentir que alguien… te roza con sus dedos (le acaricia el brazo, y a mí me da piel de gallina, o de pollo, como dicen por allá) y se te pone el estómago como… como cuando vas hacer látigo (ni idea qué es esto, pero de seguro prefiero que me roce Pepa. Aquí Silvia asiente), pues en eso tú eres la primera. ¡Me enamoré! Y aquí llega, agarren los pochoclos, suban el volumen, ajusten sus cinturones. Una linda escenita de cama en televisión abierta, ¿qué les parece? Y musicalizada con su tema de amor (My Soul Ghost, de Dana Kerstein).
A ver, Amazonas, una pregunta: ¿qué es lo peor que puede pasar mientras estás haciendo el amor con tu novia en una casa alejada del resto del mundo?
Si alguna eligió la respuesta A o B, ¿dónde viven? ¿En el Uritorco? Si alguna eligió la respuesta C, podrían ser mis hermanas. Por favor, díganle a sus madres que no llamen todo el tiempo, o al menos ¡apaguen el celular! Si eligieron la D, guau, acertaron. ¡Qué momento espantoso! Sí, don Lorenzo irrumpe en la cabaña y tarda un buen rato en hacer ruido para que las chicas noten su presencia, se tapen y se avergüencen. Al menos no las cortó en la mitad… eso sí que es feo. Silvia quiere desaparecer, pero como todavía no se sabe proyectar astralmente, se queda allí, con la sabanita cubriendo su cuerpo y abraza a Pepa (que no puede creer lo que está sucediendo), para que quede claro que están juntas y que la opinión del viejo no podrá contra ellas. Pero aunque no lo crean, don Lorenzo nos sorprende a todas con un conmovedor discurso de aceptación.
Si las guardias la tienen que hacer juntas, no es ningún castigo, Don Lorenzo. Y menos si hay que chupar. Y así finaliza el sexto año de esta serie, y por lo tanto mi análisis detallado, a la espera de ver los nuevos capítulos. Su nueva temporada comenzó el 6 de enero y se sabe que las policías estarán juntas y que querrán llamar a la cigüeña. Sí, chicas, yo les dije que eran bastante lanzados para filmar escenitas y hacer que las muchachas se toquen, no que eran originales en los temas a tratar. Todo no se puede pedir… Miren si en 099 Central le hubiesen dado un poco más de tiempo en pantalla a Silvina y a Marisa, qué felices hubiésemos sido, ¿no? De todas maneras, Los Hombres de Paco es una teleserie que merece ser vista solo por la forma en que la relación de estas dos mujeres adultas es tratada con seriedad, lentitud y tacto, algo que estaba faltando en la televisión. Ya lo saben, ¡lesbianotas recomendadas! Posted
by Debora Dora
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