Luck be a lady

 

 

 

THE L WORD - S04X06 “LUCK BE A LADY”

 

 

APERTURA — Bueno… ¿ustedes querían saber cómo salieron las fotos para la publicidad de Hugo Boss? ¡Ahí la tienen! La estilista se quiere matar… ¿Y ustedes… están luciendo “muy Shane” hoy?

CALLES DE LOS ANGELES / CAMPUS UNIVERSITARIO / THE PLANET / ETCÉTERA — Alice llama a Shane para contarle sus problemas con Phyllis que está cada día más enamorada de ella y no deja de llamarla, pero Shane tiene sus propios problemas “interiores” y se prende un pucho sin escuchar lo que la rubia sigue hablando. Además, está el estreno de una película y la presentación de su publicidad y ahí es cuando Al se olvida de todo y se emociona por la reunión a la que Shane no quiere que nadie asista.

Nuevo llamado para Al, que deja en espera a la estilista. Es Bette y está furiosa; la vicerrectora está tomando represalias, pero Alice no se hace cargo, en lugar de eso la invita a la fiesta (sí, a la misma a la que Shane le dijo que no invite a nadie). Justo Bette recibe el llamado de Phyllis, hablando de Roma… Ahora es Alice la que queda en espera, que además sigue manteniendo en espera a Shane.

 

Phyllis: El sexo era estupendo, estelar, más que un terremoto.

Bette: Pero, ¿sabes?, a veces cuando uno tiene gran sexo con alguien no significa que haya que tener una relación.

Mientras Alice para en un puesto callejero, la llama Helena, acongojada y en pijama (¡hermosa!) comiendo cereales de la caja porque no hay leche, pero en seguida Al le encuentra una solución a sus problemas: ¡ir a la fiesta de Shane para ver su ropa interior!

Shane se enoja cuando Al le cuenta contenta que Helena va a la fiesta, pero justo la llama Papi, que luce como una oficial de policía con ese gorrito. Le pregunta si va a la fiesta de Shane… ¡qué rápido corren las noticias! Mientras habla de Tasha (Rose Rollins) con Alice, le manda un mensaje de texto a su amiga con otro celular. Se la da de Celestina. Luego la llama a Tasha, que no quiere saber nada con lo que está haciendo su amiguita.

De pronto Jodi llega, en un nuevo cuadro, a la oficina de Bette. Hey, ¡ese es el secretario de siempre! ¡El de las camisas feas! Bette no ha devuelto sus llamadas y Jodi, que no tiene vueltas, le dice que es porque casi se besaron y la está evitando, también le dice que está buena y que le gustaría intentarlo, pero van a trabajar juntas y eso puede ser un inconveniente.
Hey, Bette, Phyllis otra vez al teléfono, y sigue con el mismo tema. Y en la otra línea vuelve Alice, y yo me pregunto… ¿tan baratos son los pulsos telefónicos allá?

Bette: Alice, tenes que romper con ella.

Alice: Ya rompí con ella.

Bette: Tenes que re romper con ella, porque con algunas lesbianas hay que romper más de una vez (deberíamos promulgar esta ley).

Pero Alice la deja con la palabra en al boca porque justo la llama Jenny para invitarla a tomar un café, y también, justo, llega a The Planet Shane, que quiere comerse a Alice cuando se entera que está promocionando la premiere con total impunidad. Pero además es Kit la que pasa la invitación a su hermana que no deja de repetir, con un conejo en la mano (lo que hace todo muy raro) que se va a suicidar. Comienza una seguidilla de mensajes por teléfono hasta que Lindsey, la rubia novia de la periodista, llama al celular de Jenny y pregunta por Debbie, y Shane un poco más mete la pata.

Jenny quiere un cachorro y la rubia no la va a poder acompañar a recoger uno (menos mal) porque tendrá un fin de semana romántico con Stacey (al fin un poco de acción para la Matarazzo), y yo de vos, nena, no le doy ningún otro dato del lugar donde se van a quedar… no sabes en lo que te metes. Sí, Jenny pidió prestado un teléfono y está hablando con acento italiano, ¿las sorprende?

Phyllis sigue aterrorizando a Bette por teléfono y justo llega Tina, a la que le fue imposible comunicarse con su ex mujer. Debe ser la única. Viene a hablar de la educación de su hija, pero, al parecer, este será un nuevo conflicto entre ellas. 

Tina: ¿O sea que vas a hacer que Angélica tenga un viaje de dos horas y media en auto para que pueda ir al preescolar con los hijos de Diane Keaton? (¿sus vástagos también usarán traje y corbata?)

Bette: Me aseguraré que vaya a la mejor escuela, punto. ¡La mejor escuela! Punto (He dicho).

Tina: ¿Sabes qué? Al demonio. Ni siquiera sé por qué me molesto. Claramente decidiste todo esto sin mí. Y, ¿sabes qué? Para que quede registrado, no pienso dejar que tu disfunción psicótica ávida de poder estrese a nuestra hija antes de que cumpla tres años. Es el maldito pre escolar, ¡por Dios! Crayones y plastilina.

Bette: No, no son solo crayones. Es una educación privada (Tina se va). Tan naivë. ¡Jesús!

James: Uh… ¿Bette? Phyllis en la línea 1.

Noooo, pobre James, no lo quieras matar a él, tu secretario que no se sabe vestir es sólo el mensajero. Y Bette luce tan linda enojada…

Bueno, señoritas, claramente uno de los mejores momentos de la temporada.

 

CASA DE ALICE Y HELENA — ¿Por qué Helena se pone los jeans sobre el pantalón del piyama? Y no sabe jugar al póquer, pero evidentemente Alice tampoco, así que Papi tendrá mucho trabajo por delante. Nooo, y la latina llega y hace el mismo chiste malo (y que jamás entendí) que hizo Shane durante la primera temporada. ¿Cortadas por la misma tijera?

Bueno, Papi se sintió en libertad de invitar algunas amigas… unas cuantas amigas, de hecho. Tasha también está aquí, con su cara de felicidad. ¿O es que puso ese gesto al ver el vestido con arabescos rojos que está usando Alice? 

THE PLANET — Kit habla por teléfono con su hermana, que sigue con el conejito en la mano. Justo llega Mangus…mmm, deberemos mirarlo con ojos distintos, como probablemente lo haga Bette en este momento.

OFICINA DE BETTE — Y sí, no lo tuvo que mirar demasiado, se lo preguntó de una, y Mangus quedó totalmente descolocado. Estoy casi segura que no se arrepiente tanto de haber estado con la nanny rubia e insulsa, como de haber pasado por la oficina de su cuñada.

CASA DE ALICE — Papi nuevamente con sus reglas, aunque esta vez sobre el póquer.

  1. El poker es engaño (y vemos que la veterinaria llama a la falsa Debbie para contarle que Stacey suspendió el fin de semana romántico, porque es una workaholic). Es pretender que tu mano es mejor de lo que es (hey, realmente mi mano es mejor de lo que es, jajajaja). Es engañar a tu oponente para tu provecho (y al parecer, la border se salió con la suya y se va a aprovechar las reservaciones).
  2. (Max en la oficina se entera que una de sus compañeras no recibió el ascenso esperado) Deja las emociones en la puerta. No se envuelvan en la mierda de otras personas, eso es solo un estorbo.
  3. El póquer no es para jugadores tímidos, a veces tienes que ir hasta el final (Bette practica lenguaje de señas frente a su PC, con algún curso que le consiguió el secretario de las feas corbatas). Haz tu apuesta (Bette ingresa al taller de Jodi). Y ocúpate de tu mano.

TALLER DE JODI — Es asombroso como alguien puede aprender lenguaje de señas tan rápidamente, y más asombroso lo bien que le queda ese chalequito a Bette que llega a encarar a la artista.

Bette (con señas): Vos me asustas.

Jodi (que le va a hablar en señas, pero además traducirá, porque el monigote no anda a la vista): ¿Por qué te asusto?

Bette: Porque parece que vos no le temes a nada.

Jodi: Más me asusto de algo, más sé que debo hacerlo. Me di cuenta de eso cuando era niña. No podría tener una vida productiva escondiéndome del aterrador mundo. O puedo agarrar las cosas que más me asustan. Cuanto más pueda doler, más moriré por hacerlas… más debe valer la pena hacerlas.

Bette: No quiero morir ahora mismo.

Yo sí, moriré de aburrimiento. Estas dos mujeres no tienen onda. ¿Desde cuando pasa esto? Jamás se miraron con ganas. ¿O es solo que un poco de humo en la boca y eso significa que está con vos?

Pero nada me importa, ¿vieron lo buena que está Bette en esta escena? Y ahí empiezan los besos (luego del llanto) y se la lleva para arriba. Uh, genial, van a tener sexo entre la chatarra. Y se comienzan a desvestir y ahhhh, Bette se desabrocha la camisa y yo desfallezco, ¡please!

Y siguen caminando, vamos chicas, acelerando, antes que la directora de turno grite “¡Corte!” y yo me vuelva a quedar con las ganas.

Bueno…podría haber sido peor… bueh, también podría haber sido mejor…

 

 

CASA DE ALICE Y HELENA — No podes estar jugando con esas cartas. ¿Pueden ser más lesbianas y desagradables? La verdad no entiendo la emoción del póquer… será porque no sé jugar tal vez… ¿quién sabe? Pero parecen todas tan enganchadas con la partida. Primero parece que gana Tasha, luego Helena, pero es Alice la que se lleva la partida (y hace un bailecito para festejar y yo me la como).

Y como están los tragos, las viseras y el dinero, para este juego falta algo fundamental: ¡las piñas! Y es que Papi está jugando a dos puntas y se arma la podrida. Tasha demuestras sus habilidades para contener a las fieras y en el baile sale perdiendo Alice, con un codazo en el ojo. ¡Pubichita! 

CLÍNICA — Tasha acompaña a Alice a la clínica, y mientras esperan le tiende una compresa.

Alice: (…) de hecho estoy un poco ansiosa de tener un ojo morado, pienso que quedará lindo. No sé por qué. Me va a lucir bien.

Tasha: No sé del ojo negro, pero definitivamente vas a tener un feo moretón por una semana.

Alice: Bueno, ves, eso sí que no es bueno. No va a lucir bien para la premiere. Vos vas, ¿no? (sí, Al, seguí invitando gente, Shane va a estar re contenta). ¿Vas?

Tasha: Si, voy (pausa, donde vuelan las chispas). No te preocupes, igual vas a lucir linda.

Luego del momento tierno, viene el “momento Alice”, donde como siempre mete la pata al comparar la sala de urgencias con Irak. ¿Y saben qué? Precisamente la señorita Tasha es soldado y ha estado prestando servicio por aquellas latitudes donde Bush sigue mandando gente al matadero. Alice no lo puede creer.

Tasha: ¿Qué pasa? ¿Tenes algún problema con eso?

Alice: No… es que… supongo que nunca imaginé…

Tasha: Bueno, te diré algo… mientras yo estaba allá defendiendo a tu país. ¿Qué estabas haciendo vos acá? ¿Quemando petróleo para ir en auto a la peluquería? (uhhhh, ¡qué mal que me caes!)

Alice (no sabe si contestarle serena o mandarla a la mierda. Yo voto por la segunda): Bueno, escuchame, yo no te pedí que fueras a luchar la estúpida y maldita guerra de Bush, ¿ok?

Tasha: Era mi trabajo. No me gusta Bush más que a vos.

G.I. Jane se levanta ofendida y Alice la sigue para que se quede, pidiéndole disculpas. Bueno, ella debería pedirte perdón a vos, primero por ser tan agresiva y segundo por usar ese espantoso pantalón. Pero si nos ponemos en esa posición, vos deberías redactar un mea culpa con respecto al vestido ese que llevas puesto.

OFICINAS DONDE TRABAJA MAX — Y cuando lo veo ingresar con su pelito al viento me acuerdo que también es un personaje en la serie… es que trabaja tan poco. Ah, al parecer la chica que no recibió el ascenso va a hacer lío. Así me gusta.  

CASA DE PAIGE — Shane llega en limosina a dejar a su hermanito en la casa del amigo, para que la mamá lo cuide. Shane luce desprolija, pero ya no tan encantadora como antes. No sé qué le pasa esta temporada.

De un modo respetuoso declina el avance de Paige que está alzadísima con la chica de pelo extraño. Y así es mejor, la verdad Kristanna no me simpatiza demasiado. ¿Es que no va a ver personajes interesantes este año?

PREMIERE — Uhhh, ¿quién se puso loca ahora? La venganza de los dioses, dicen por ahí. Stacey tendrá que volver a su casita con el rabo entre las piernas. Lástima que es probable que tu novia, nena, ya tenga a otra entre las piernas.

OFICINA DONDE TRABAJA MAX — Uhhh, ese es mi chico. Max se juega todo por frenar la discriminación dentro de la empresa, discriminación que él mismo sufrió cuando era una “ella”. El jefe no entiende nada.

PREMIERE — Hay carteles de Shane medio desnuda a lo largo de la alfombra roja. No me importan ni los fotógrafos ni la loca que viene a escoltar a Shane para que entre. No me importa nada. ¿Vieron lo hermosa que luce Alice con ese vestido? ¿Notaron que Helena no usa camisa bajo el saco? Mmmm

Dos andróginos en musculosa, calzoncillos y corbatita negra vienen a agarrar a Shane, y la estilista se quiere matar. Y yo sigo queriéndome comer a Alice y sus payasadas.

HOTEL ROMÁNTICO — Lindsey se siente un poco mal por haberse ido igual de fin de semana romántico con Jenny/Debbie, pero de todas maneras quiere besarla. ¡Cuidado, tocar sus labios puede tener el mismo efecto que Romeo cuando besa los de Julieta! Y Jenny es de rápida… ni la empezó a besar y ya está intentado sacarle la remera… bueno… no me voy a interponer, a ver si vemos un poco de acción. Pero no, porque si no es el guión o las directoras, es Lindsey la que frena todo. No puede, no puede hacerle eso a Stacey. Jenny le dice que está loca por ella, aunque todas sabemos que es mentira: su locura es anterior a la aparición de la rubia.

Y de repente le agarra un acceso de culpa y pretende contarle todo. Lindsey no entiende nada. Pero justo llega Stacey, arrepentida por haberse ido, dejándola por un insignificante trabajo y ¿con quién se encuentra? Sí, con Jennifer Schecter.

Jenny: Pensé que si podía probar que no eres una santa… pensé que si podía hacer que te acostaras conmigo, eso probaría que todas las cosas horribles que Stacey dijo sobre mí, y mis experiencias y en lo que me convertí, no serían serias.

Stacey: ¿De qué demonios estás hablando?

Jenny: Pensé que si podía convertirte en una mentirosa y engañadora, como yo. Pero, ¿sabes qué? Resulta que no lo sos. Y tenías razón sobre eso, Stacey. Eres una santa. Lo siento mucho.

¿Y por qué de repente estamos hablando de manatíes? Lindsey se quiere matar cuando se entera que el perrito no era en verdad de ella. Sí, rubia, esta mujer puede ser así de desquiciada.

PREMIERE — Cuando Helena, Alice y Shane se cruzan con Tasha y Papi (¿quién le dijo que se vista así? ¡Por favor!), están listas para jugar un poco de póquer.

Alice: Guau… estás muy…

Papi: Luzco muy Shane hoy… (responde ingeniosamente Papi, repitiendo la frase de la publicidad que ya ofusca a la modelo).

A Shane le presentan una rubia despampanante, pero ella ni atención le presta (“¿Qué te pasa hoy, Shane?”, debería ser la frase del cartel) y cuando suena el teléfono porque supuestamente el hermano tuvo una pesadilla, Shane pide disculpas para atenderlo. Mmm, para mí es una excusa cualquiera de Paige para comunicarse con la estilista.

 

 

RESTAURANTE — Bette (que me sorprende con su habilidad para el lenguaje de señas) y Jodi charlan y comparten sobre sus relaciones pasadas. Lo que evidentemente no comparten es el gusto por los niños, porque luego de mencionar a Angélica, Jodi confiesa que no le gustan los chicos. Bette no puede abrir más los ojos, y es lógico que le haya molestado el asuntito.

 

 

PREMIERE — Mientras Tasha y Alice hablan, nos enteramos que ella también fue una de las que pasó por las manos de Papi, pero entre ellas no hubo química, porque no es su tipo, a ella le gustan las chicas femeninas, así que Al está en carrera.

En otro lugar del lujoso salón, Helena se encuentra con dos apostadores compulsivos que no hacen más que apostar por todo lo que los rodea. Luego la mujer, Catherine (la también inglesa Sandrine Holt) la invita a una partida de póquer privada. ¡Qué mal te veo en al foto, Helenis!

CASA DE BETTE — La morena llega derrotada de su cita. Pero no es la única, porque en otras partes de la ciudad Jodi, Jenny y Shane lucen de la misma forma.

PREMIERE — Y sobre el escenario de un teatro, la mujer que usa el escote en la espalda organizó las partidas y todos están allí. A Helena le dan algo para firmar y ella sin mirar mete el gancho, ay, inglecita, ¿qué vamos a hacer con vos?

Mientras tanto, en casa de Paige, llega Shane con hambre. La rubia despampanante mira con ganas a Papi y las cartas vuelan y las fichas caen sobre la mesa y Helena parece afortunada.

CASA DE ALICE Al y Tasha hablan de tomar las cosas despacio, y sí que las tomarán, más si la rubia tiene a una cincuentona aguardando en la puerta para contarle que le dijo a su marido de su relación (uhhh). Tasha y su chaleco se retiran, y Alice no puede cerrar la boca por la sorpresa de tener a Phyllis allí.

CASA DE BETTE — Jodi arriba al lugar para pedirle disculpas.

PREMIERE — Helena está radiante y apuesta todo, lo mismo la otra. En ese momento es cuando se entera que está apostando cincuenta mil dólares. Apa, tu mamá se va a enojar… Ganaste linda, pero lo siento, deberías haber escuchado a Papi, “la casa siempre gana”.

Cuando termina el juego, Helena no sabe ya cómo suplicarle a Catherine, pero la morocha (interesante) está al tanto de la situación, porque almorzó con la vieja Peabody en Mónaco la semana anterior. Y sí, Helena, así como lo escuchas, tendrás que pagar en especias… ¿qué se le va a hacer?

Ahora, si vos tenes algún problema, yo no tengo inconvenientes en hacerte el favor… ¿qué cosas no haría yo por una amiga?

 

Posted by Debora Dora