THE L WORD – S04x11
THE PLANET — Cuando llegan Kit y Papi abrazaditas, Mangus, que está leyendo el libro nuevo de Jenny, las mira con curiosidad, y cuando su ex se le acerca, luego de adelantarle que su hermanita se va a enojar mucho con la escritora, le pregunta si tiene algo con la latina. ¿Qué te importa? ¿Y desde cuándo vos decidis si ella es o no lesbiana? Kit: ¿Y vos qué sabes? ¿Hmm? Angus: Sé que estás bebiendo, y sé que si a ella le importaras la mitad de lo que me importas a mí, no te dejaría hacerlo. Kit: ¿Sabes? Deberías haberlo pensado antes de tener los labios de la niñera alrededor de tu pene (no dice pene, pero no quiero ser grosera. Uh, dije dos veces pene… iuuu). Bien dicho, Kit, muy buena respuesta. FACULTAD — Bette camina por los pasillos y nota que algo raro sucede, y lo confirma cuando se encuentra con Cybill que está leyendo la novela de Jenny. Mierda, qué rápido que salen las ediciones allá. Sí, señora, “Bev” está basado en Bette, aunque ella lo niegue, y es precisamente eso lo que tiene tan revolucionado al campus. De paso, se entera que Jodi se va; sí, al parecer le propusieron hacer una escultura para un centro de arte, y la mujer agarró viaje. Ya no hay mucho más que hacer por allí, ¿no Bette? (qué demacrada luce, pobrecita). TRABAJO DE MAX — Y acá vemos cómo deberíamos cada uno meternos en nuestra vida, ya que cuando vos precisas que te den una mano, nunca hay nadie, ni siquiera aquellos que ya has rescatado antes, como Megan, a esa que Max defendió, pero que ahora, sin ponerse colorada, pero evidentemente incomoda, se quedó con la cuenta que él manejaba.
TIENDA DE ACCESORIOS (PERO NO DE ACCESORIOS DIVERTIDOS) — Alice recibe el llamado de Max, me parece que el muchacho tiene algo en mente. Mientras, Helena se prueba unos aros y justo llega Shane (con un gorrito, mmm) para decirle a Alice que su gusto en indumentaria es un desastre. Bueno, no se lo dice, pero debería.
No importa, Al, paga Catherine, y justo hablando de ella, nos enteramos que a Shane no le cae para nada bien esa bastarda… bueno, en realidad no utiliza esas palabras, pero le deja saber a la inglesa que no le gusta nada el tipo de relación que está teniendo. Alice: ¿Qué estás haciendo? (le pregunta a Shane cuando la ve oliendo carteras). Shane: Nada… (con cara de… “hago esto todos los días”). Me llevo ésta. Alice: ¿Para qué es? (Para meter allí a su nuevo chihuahua y llevarlo por todas partes, ¿Qué, Al, vos que sos la chismosa del grupo todavía no te enteraste de la profunda amistad entre esta y Paris Hilton?). Shane: ¿Qué? ¿Esto? (No, Shane, el chichuahua imaginario). Alice (en tono acusador): ¿Es para Paige? Shane: No lo sé, Nancy Drew (no paro de reírme). Averigualo. Pero no dice nada más. Llama Catherine. Mmm, Helena, este es el momento de dejarla, ¿cuándo te vas a dar cuenta, nena? Sí, carguemos todo a la cuenta de Catherine: los aros feos, el reloj feo y el bolso feo… y también me llevo el gorrito de Shane y a Alice, sí, pero la prefiero sin ropa. ¿Me la envuelve para regalo? TRABAJO DE MAX — Sí, Max se va del trabajo, pero antes quedará como un rey y con una sonrisa y una frase hecha saluda a cada uno de sus colegas y se da el lujo de mandarle saludos a la mujer y a la hija del jefe. DESPACHO DE PHYLLIS — Ella sigue muy campante leyendo el libro cuando llega Leonard, no tan amoroso como la última vez, y si en esa oportunidad le tuvimos un poco de compasión, ahora lo detestaremos. Escuchen al macho cabrío: Leonard: Convencionalmente soy yo el que debería tener la crisis de los cuarenta, marcharse y encontrar una chica con la mitad de mis años. Phyllis: Alice no tiene la mitad de mis años. Leonard se ríe, yo también. Luego dice que la va a perdonar y que la aceptara nuevamente. Bueh… Leonard: Honestamente… no creo que seas lesbiana (¿Qué le pasa hoy a los hombres de este programa?) (…) ¡Soy un hombre! (le grita exaltado, por si ella no se dio cuenta). Phyllis: ¿Y qué? Leonard: Mira, nadie va a ser tan bueno para vos como yo. ¿Queres tomar toda nuestra vida juntos y tirarla por el inodoro? Phyllis: Sí, Leonard. Quiero tirarla por el inodoro. Quiero tirarte a vos por el inodoro ahora mismo. ¿De verdad crees que vas a conseguir que vuelva con vos insultándome y exaltándote a vos mismo? No me importa si no volviera a tener un amante por el resto de mi vida. Mi vida va a ser tan maravillosa, porque sé quien soy. Y voy a ser honesta conmigo misma. ¿No te das cuenta? No tiene nada que ver con vos. Vos y tu ego de macho pataleando aquí… Pero un grupo de personas deberá entrevistarse con la vicerrectora y la charla se ve interrumpida, pero antes de partir, su ex marido la amenaza. ¿Qué habrá querido decir con eso? DESPACHO DE BETTE — Uhh cuántas repercusiones que está obteniendo “Bev”, y la real está que trina. Y ella que en alguien tiene que descargar su ira, llama a Tina para preguntarle porque no se lo advirtió. Ella lo hizo, Bette, vos no la escuchaste y de hecho, justificaste a “la chica del mono”. Y encima ahora con ataques de celos... RESTAURANTE — Cuando llega Kate con su manager, enseguida se percata que Tina está usando un traje, si eso no es flirteo, yo no sé cómo lo llaman... UNIVERSIDAD — Jodi y el intérprete están atendiendo a un chico que al parecer está haciendo una tesis sobre escultura y se despachó pintando. Cada loco con su tema, ¿no? CASA DE SHANE — Paige y el rubiecito llegan a lo de Shane, quien lo está esperando emocionada, porque le tiene un regalo: un muñequito llamado Panda, que es espantoso. ¿Qué edad tiene ese chico que aún no sabe leer? ¿Y Shane que parece que tampoco? CASA DE HENRY Y TINA — Tina intenta trabajar, pero no se puede concentrar porque el troglodita con el que vive está cortándose las uñas sobre la mesita del living, y deja todos los restos en un adornito. ¡Qué lindo! Lo mira de reojo con ganas de matarlo, muy lejos de la publicidad donde a todos le parece adorable las barrabasadas que hacen sus parejas. CASA DE GRACE — Los chicos festejan la renuncia de Max, y qué genial oportunidad para besarse. Al fin una para el bueno de Max. Obvio la cosa se pone caliente. Grace le pide que le desabroche el corpiño y se da vuelta para eso. Nooo, nena, lo hubieses dejado probar con solo tres dedos. Sí, sabía que ese corpiño era puro armazón. ¿Es piel lo que estoy viendo? ¿Cuánto durará?
CASA DE BETTE — Uhhh Bette está furiosa con la bordelina. Y para no estarlo, si dice de todo de ella. ¿Dirá en el libro que Bette está muy buena, muy dable y que esos anteojitos le quedan de la ostia? CASA DE HENRY Y TINA — Un hombre cocinando, una visión biblica del Apocalipsis. No, me equivoqué, lo que sigue lo es. Tina quiere hablar con él. Dale, Henry, decime que no te lo veías venir. Tina: No soy feliz. Mmm, así empiezan las peores conversaciones, y el hombre empieza a levantar temperatura. Henry: ¿Hay alguien más? Tina: ¿Qué? No… no (sí, nadie te cree, bebé) Henry: ¿Es una mujer? Tina: ¿Sabes? No es sobre ella. Sí, como si decir eso te va a hacer zafar del asunto. Henry sabía que esto iba a pasar. Tina seguramente sabía que esto iba a pasar, y por supuesto, nosotras sabíamos que esto iba a pasar. Henry: Una vez lesbiana, siempre lesbiana… (sí, eso es lo que digo yo. Esto es un camino de ida, pancho) Y no es lo único que no tiene respuesta. CASA DE ALICE — Al está preparando algo para Tasha, que justo llega y se encuentra con un regalo sobre la mesa. Todo muy romántico. Es un reloj y es lo menos femenino que vi en mi vida, sí, incluso menos femenino que Cumbio y Gabriela Sabatini juntas. Pero no se queda muda por el reloj en sí, sino por el hecho de que la periodista lo hizo grabar y eso dispara un recuerdo doloroso de la guerra. BASE MILITAR — Al está esperando a Tasha, que cuando la ve se pone como loca. ¿Cómo se le ocurre ir ahí? ¡Y encima usando ese vestido cuadriculado!
UNIVERSIDAD — Bette ingresa a la cocina y se encuentra a Jodi que está pelando una naranja. ¿Esta mujer no sabe que Las Naranjas no son la única fruta? Bette luce… mmm… sí, sí, la palabra sería “radiante”.
Molly: Ma, vos no sos lesbiana. Pero, che… basta de decirle a la gente lo que puede o no puede ser. Ahora Leonard recurrió a su hija (interpretada por Clementine Ford, la propia hija de la actriz) para tratar de convencer a su mujer de que lo que está haciendo es algo incorrecto. CALLES DE LOS ANGELES — Jared sale de su clase de violín (¡qué chico extraño!) y Paige lo está esperando. Van a ir a comer afuera, porque es el cumpleaños de la madre, aunque nadie lo recuerde. Sí, van a The Planet. Algo deben tener las papa fritas de ese lugar…
Mmm, están tan cerquita, pero Tina arrugó un poco, y de paso, Bette saca sus celos y le pregunta por la directora. Tina se sonroja y le dice que se siente atraída. Rubia, dejate de joder, mira el bombón que tenes al lado, por favor. ¡Qué hermosas que están las dos en esos primeros planos y con la luz solariega! THE PLANET — ¡Hey, las chicas todas juntas como siempre! Es bueno verlas relajadas de vez en cuando. También está la directora, que es demasiado agrandada para mi gusto. Tasha no está, tiene una noche oscura, que al parecer, según explica Alice, es un término militar. Ah, yo pensé que tenía una noche de mierda nomás. UNIVERSIDAD — Hay una especie de muestra que además debe ser algo así como una despedida para Jodi. La mujer da un discurso, obvio, asistida por el mameluco y, de paso, habla muy bien de Bette.
UNIVERSIDAD — Bette llega, pero es tarde: Jodi ya se marchó. El mameluco le dice que ya se subió en un avión, destino Nueva York. Ella luce triste y hermosa.
Tasha: Tu reloj es realmente hermoso, perdón, no lo puedo aceptar. Alice enciende la luz y Tasha nos explica qué le pasó a la pobre Lisa en Irak. Ah y ya que estamos, todas nos desayunamos que Tasha está solo de paseo, su unidad vuelve a la guerra y ¿Al se quedará en el molde?
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