THE L WORD – S05x01 “LGB Tease”

 

APERTURA — Las letras blancas se imprimen en la pantalla. Es un guión lo que estamos viendo, y con cada indicación van apareciendo el tiempo, el ambiente y los personajes en pantalla. Es casi una perfecta reconstrucción de una de las primeras escenas de esta serie. ¿Se acuerdan? Sí, ¿cómo olvidarla? ¡La fiesta! Y allí está Jenny (Mia Kirshner), rodeada de lesbianotas rapaces al acecho.
La primera que se le acerca es Tina (Laurel Holloman), nunca tan babosa. Mientras desde atrás, Bette (Jennifer Beals) y Shane (Kate Moenning) se la comen con la mirada.
Jenny, que es obviamente quien está escribiendo este guión, después de tanto tiempo, ¿no sabe cómo hablan las lesbianas? O tal vez sí lo sabe y eso me da miedo. Más que tres mujeres parecen tres camioneros hablando de lo que tienen ganas de hacerle a la pobre víctima heterosexual. Les faltó decir “fresh meat”. En fin… cuando la escena termina, vemos a Jenny cerrando su portátil, muy conforme con el resultado.
Un excelente comienzo de temporadas, Amazonas. Un guión en pantalla, preludio de lo que vendrá…

JARDIN DE INFANTES DE ELITE – Si ya es complicado conseguir una vacante para un jardín de infantes común, imagínense lo que debe ser encontrar una plaza en una institución dedicada al arte para aquellos que recién comienzan a caminar. Obviamente, las mamis de Angélica quieren lo mejor para ella, y lo mejor incluye inventar como Leonardo, pintar como Miguel Ángel,  construir como Rafael y esculpir como Donatello. Sin olvidar comer mucha pizza como las cuatro Tortugas Ninjas.
La mujer que las entrevista luce un poco cansada de la condescendencia de Bette y Tina, pero ve algo que le interesa en su hija: la nena domina tan bien como una de sus madres el lenguaje de señas. Luego nos vamos a enterar que la pareja le está haciendo creer a las autoridades que siguen juntas.
Todo parece ir bien hasta que llega su contra: padres homosexuales y buenos mozos (¡sos antigua D.D.!) con un hijo adoptado que más que un niño parece una pizza: medio cristiano, medio musulmán, mitad judío, un cuarto chino y un cuarto latino. ¡Eso sí que es diverso!
¿Será que Bette está muy preocupada por el tema del jardín de su hija que parece más vieja con ese peinado y las ojeras de cansancio?

CAPADOCIA – Ok, ahora podemos saber qué sucedió con Helena (Rachel Shelley) una vez que le robó sus millones de Catherine: sí, ¡terminó en cana!
Fotito de frente, fotito de perfil, deshágase de sus joyas y ahora desvístase ante esa guardia cárcel con pinta de tortona. ¡Ahí está!
Ayer vi Leonera, la película argentina sobre una mujer presa. Ok… nada que ver con esta situación…

THE PLANET – Bien, parece, al menos a primera vista, que Alice (Leisha Hailey) se deshizo de su vestuarista, ¿tendremos suerte? ¿O será que no quiere lucir muy femenina para su video en Ourchart? La que tampoco quiere lucir ni muy lipstick ni muy butch es Phyllis (Cybill), que está a punto de ser entrevistada por Alice, y que además está aprendiendo la terminología lésbica.
Shane se va a ver un departamento con Paige, (¿Se acuerdan de Paige? Sí, la rubia madre de un niño que le arrastraba el ala a la estilista y que está interpretada por Kristanna Loken), y ni Kit (Pam Grier), ni Alice, ni yo podemos creer que Shane vuelva a cometer ese error.
Max (Daniella Sea) también está aquí; es el encargado de filmar al podcast y es notorio que no sabe manejar muy bien la cámara.

CAPADOCIA – Helena desfila por el pasillo y ahora sí que las presas deben estar pensando “fresh meat”. Su nueva compañera aguarda en la celda. No es la Bambi de Capadocia, pero bueno… podría ser peor.
Qué mal que le va a ir a la inglesa entre rejas, ya lo vaticino. La mujerota no tarda en ponerla en su lugar.

THE PLANET – La entrevista sigue y aquí viene lo que todas nosotras queríamos conocer: su relación con Joyce Wishnia (a.k.a. “Legalmente Lesbiana”), porque por si no se acuerdan, les refresco la memoria: Joyce (Jane Lynch) le tiró los doberman a Phyllis, y la rectora los aceptó con gusto.

Phyllis: Sí, es realmente maravillosa. Tenemos muchas cosas en común: ópera, ballet, el arte, la filosofía… ah y ¡el sexo! (¿eso como último elemento? ¿Eso después del ikebana? Muy mal, Phyllis…). Oh… el sexo (pone cara de orgásmica) es mejor que nunca.

Alice(hace carita y yo me derrito): Bueno… que nunca… Quiero decir que cuando una tiene su primera relación lésbica, se dice que la primera vez es inolvidable.

Phyllis: Oh… (mofándose) eso fue jardín de infantes… preescolar comparado con lo que Joyce y yo venimos haciendo (¡apa, mira las cincuentonas!) . Lo nuestro es más como una tesis de post doctorado (Alice no sabe dónde meterse). Hey, pero escuchame, tú fuiste muy dulce.

Alice: ¿Dulce?

Phyllis: … un poco vainilla…

Alice: Ouch (¡camuflate!)

Y como la rectora acaba de aprender nuevo vocabulario, nos da la definición de ‘sexo vainilla’, según la Real Academia Española. Pobrecita mi Al, vení que a mí me gusta el sexo vainilla… el chocolate… el de pistacho… no tengo mucho problema sobre gustos…

COMPLEJO DE DEPARTAMENTOS – Shane y la giganta pasean por el borde de la pileta observando las instalaciones. Che, ¿podes ser más desubicada? ¿De dónde sacan a las vendedoras de bienes raíces? Al parecer la rubia insulsa que les está mostrando el lugar conoce muy bien a Shane, o al menos a muchas de las “amiguitas” de Shane, porque le pasa una lista completa de las conexiones de su chart.
Por suerte a Paige parece no perturbarla el largo prontuario de la peluquera, y se va tranquila.
Shane le pide a la rubia insulsa que le muestre el garaje. ¡Ja! ¿Así que ahora le dicen ‘garaje’?

THE PLANET – Más que una entrevista, la conversación entre Al y Phyllis parece una clase sobre cuestiones del gremio. Ahora la mujer no sabe qué significa la ‘T’ de la sigla LGTBI, así que Max, al que se han acordado de tirarle una línea de guion, le explica que la ‘T’ es por transgéneros, y no transexuales, como dice Alice. En ese momento cuando nos enteramos que al final Max no se operó como quería en el último capítulo de la temporada pasada. Alice aprovecha la ocasión para preguntarle el porqué, ya que se ve que fuera de las escenas a ella tampoco le interesa demasiado el asunto: Max no quiere perder sensibilidad en sus pezones. Phyllis abre los ojos como palanganas y luego toma nota. ¡Qué buena alumna!
Un llamado de teléfono corta una discusión entre Alice (qué está más jodida que nunca) y Max, que se siente excluido de Ourchart (y también del grupo de amigas, y de la serie…). Es Tasha (Rose Rollins) del otro lado de la línea, y sigue con su idea de partir hacia Irak, y nos deja una Alice hecha pelota, ¡pobrecita! Vení, Al, que para esta ocasiones el sexo vainilla funciona a la perfección.

En otra mesa del bar, Tina y Bette legan justo para enterarse de una gran noticia: Kit recibió una postal de Jenny, desde Playa del Carmen. ¡Qué loco, qué bien que anduvo esa balsita en la que partió la noche de la despedida de Tasha!
De paso nos enteramos que a Kate (¿se acuerdan de la directora de cine lesbianota, interpretada por Anabella Sciorra, que le arrastraba el ala a Tina?) la despidieron de la producción de “Lez Girls”, por culpa de un millonario que financia películas, al parecer… en fin…
Como este es el primer capítulo, y tenemos que recuperar información olvidada, la mayoría de las situaciones serán para recapitular sucesos y para introducir datos perdidos, como que Kit ya no ve más a Angus (Manny para las amigas) y que Jody (Marlee Matlin) está por volver a Los Ángeles, así que Bette tiene que acomodar (quien dice acomodar, dice controlar) todo para su arribo, pero antes deberá consolar a la pobre Alice, que no aceptó mi propuesta indecente, sino ya se le hubiese pasado el llanto.

COMPLEJO DE DEPARTAMENTOS – Paige llevó a su hijo Jared a ver su futura casa y al niño le gustó, así que todo listo. O eso creíamos, porque a Paige se le ocurre ver la nueva habitación de su hijo cuando se encuentra una escenita XXX protagonizada por su supuesta novia y por la rubia insulsa que les alquilaba el lugar.
Creo que esto es todo lo que veremos de Kristanna Loken esta temporada.

ESTUDIO DE CINE – Tina llega tarde a una reunión de producción, pero apenas abre la puerta queda shockeada: Jenny Shecter está sentada a la mesa. Y D.D. también queda shockeada, porque acaba de escuchar la palabra ‘manatí’ de la boca de la escritora, y de eso no puede resultar nada bueno.
Al parecer Robinson Crusoe encalló en Tulum, donde tiene una casa el magnate que financiará la película, un tal William (Wallace Shawn, cara conocida para todas las que alguna vez amaron La Niñera, porque era el fanático de los camarones vencidos, o porque ahora es el nuevo marido de la madre de Blair en Gossip Girl). Allí, Jenny reescribió “maravillosamente” el guión de su película.
No sabemos si Tina está más descolocada por ver a Jenny con su nuevo bronceado y más rechonchita, porque William acaba de decir que la joven tiene una “visión especial”, o porque se acaba de enterar que Jenny va a dirigir el film. Sí, así como lo leen. La bordelina realmente está disfrutando este momento. Luego se olvida de todo, también de cómo comportarse como mujer adulta, cuando su asistente (¿desde cuándo ésta tiene una asistente?) le trae a Chester, digo… a Sounders de la peluquería. Hace un escándalo porque los moñitos que el pomerania tiene en la cabeza no son naranjas, sino color malva, y Tina está pensando si se tira debajo de un tren o si se clava un frasco de tranquilizantes.

Asistente sosa: … se quedaron sin naranja, así que pensamos que---

Jenny: No, no. No te pago para pensar (luego le habla al perro) ¿Verdad, Sounders? ¿Le pagamos para pensar?

Con esa pequeña muestra de actitud, ya sabemos que Jenny seguirá siendo nuestra preferida… para el primer puesto en el concurso de la más odiada.

CAMA DE JOYCE WISHINIA – Ok, a todas las impresionables, por favor, cubran sus ojos mientras que pasa la siguiente escena. Yo miro, me sacrifico por ustedes y les cuento lo que sigue: “Legalmente Lesbiana” y Phyllis yacen en la cama en estado postcoital. Sabemos que Joyce dará una fiesta para ella, como una “coming out party”, y que ya ha llamado al camión de mudanzas… mmm.
Ya pasó, respiremos… 1,2,3… estamos bien.

PATIO DE SHANE – Bette llega  a su casa y sigue consolando gente, ahora le toca el turno a Shane, que se dio cuenta de la que se mandó, así que anda un poco mal. Eso hasta que una voz melodiosa acaba con la calma del mundo: ¡volvió Jenny!
Shane debe ser la única contenta de volver a ver a la bordelina, porque a Bette no le causa ninguna gracia cuando la peluquera intenta que estas dos se amiguen. ¡Ay, me como a la Beals en esta escena!

CASA DE SHANE Y (NUEVAMENTE) DE JENNY – La escritora anda dándole indicaciones a su asistente por teléfono. Indicaciones bastante amenazantes, debo decir.
Llega Tina, adorable y con croisants, ¿se puede pedir algo mejor? A Jenny no le interesa.

Jenny: Oh, yo no como eso, es como… azúcar. Todo eso colapsa las arterias y es como aaaghhhh (y agita sus brazos en el aire, muy simpática y detestable a la vez)

Yo me preguntó qué hace Tina, y ella misma se lo pregunta también, pero le llevó el guión (“genial, maravilloso, alucinante”) con unas cuantas notas, aunque la altanera de Jenny no quiere saber nada, porque la rubia la trató como una paria (y me encanta cómo dice esta palabra), así que, poco más poco menos, le dice que se meta las notitas en… en… donde ella sabe.
Tina se va re caliente, ¡al menos llevate los croisants, rubia!

CAPADOCIA – Helena está intentado digerir su comida, pero le es imposible. Así que su compañera de celda, la de los brazos enormes, le da una mano y se la termina en tres bocados.

PATIO DE BETTE – Tina nada con Angélica, hasta que Mama B viene a buscarla porque ya es el momento de la siesta, a su hija, no a Tina, claro está. La rubia se acuesta sobre la colchoneta inflable y se quita la parte de arriba de la bikini. Mmm, un poco desubicada, ¿no les parece? Por su cara, Bette debe pensar lo mismo que yo, pero se hace la superada, como si todo fuera natural y se va a sentar sobre una reposera. De paso aprovecha a preguntarle por Kate para enterarse si pasó algo entre ellas.
Obviamente no, Tina responde divertida, un poco jugando, otro poco sorprendida.

Bette: Entonces, ¿qué estás hacienda con respecto al sexo?

Tina: ¿Qué?

Bette: Bueno, me refiero a que si las cosas entre vos y Kate no funcionaron, sé que ha pasado un largo tiempo… así que… ¿estás viendo a alguien?

Tina: ¿Vos queres saber si me acuesto con alguien? (qué linda que luce Tina bajo el sol)

Bette: ¿Eso también está fuera de los límites?

Tina: (reconsidera la pregunta, se cubre el pecho con la bikini y sale de la pileta) Sí, lo está… ¿Sabes qué? No es como si no hubiese vivido durante meses sin sexo cuando estábamos juntas…

Bette: ¡Ouch! (¡hey, esa expresión ya la escuché hoy!)

CAPADOCIA – Ok, sé que esto es un show televisivo, pero me resulta muy poco real que para ir a visitar a una presa, haya que pasar caminando por ese pasillo donde todas gritan. Shane la pasa bien, porque a su paso va conquistando corazones enjaulados. Tina no está muy bien, porque no conoce a ninguna mujer interesante. Shane le pide por favor que jamás vuelva a “heterolandia” (¡todas te lo pedimos!), y Alice le aconseja que es mejor alejarse de Bette, ahora que Jody está por volver.
Helena luce un poco avergonzada de ver a sus amigas en aquella situación, y lo primero que hace es preguntar por su madre, pero parece que la vieja Peabody no está interesada en pagar la fianza. Insiste que ella no es una ladrona, solo tomó la plata que le correspondía.

Helena: ¡Mi compañera de celda es como una maníaca homicida y probablemente me mate mientras duermo!

Con el tono de desesperación llega la hora de los consejos, y qué mejores consejos que los que dan las amigas.

Shane: Manten un perfil bajo.

Tina: No, no tiene que hacer eso. Ella se tiene que hacer notar. Necesita hacerles saber a todas que no tiene miedo.


Shane: Oh, realmente. No estoy segura. No, deberías pasar desapercibida y alejarte del drama.

Alice: Chicas, se consigue una familia y se busca un “daddy”.

Shane: No, ¿estás bromeando? (Helena las mira sin comprender una sola palabra) No, debe alejarse de toda esa mierda. Mantenerse reservada. Eso es todo (habló Yoda).

Tina: Ella es una mujer alfa.

Shane: ¡Es británica!

Alice
(se dirige a Helena luego de hacerlas callar): Solo… no dejes caer el jabón. ¿Sabes a que me refiero? (Helena menea su cabeza)

Alice y Tina(al unísono): No dejes caer el jabón.

Shane: Yo no lo haría.

¡Hilarantes! ¡Estas tipas son un plato!

THE PLANET – La dura vida de las cárceles ya no tiene lugar aquí, en el centro de la acción lésbica: The Planet. Un brindis por Phyllis.

CASA DE ALICE – Alice sufre mientras ve las noticias de la guerra de Irak (estúpida guerra, como tantas otras) en el noticiero. Shane intenta levantarle el ánimo emborrachándola.
La oferta del sexo vainilla sigue vigente, Al…

THE PLANET – Tengan cuidado chicas, hay una nueva secta lista para aceptar miembros selectos: ¡la legión de las lesbianas académicas! A Phyllis ya le lavaron el cerebro.

En el otro sector, lejos del academicismo distinguido, Al y Shane se empeñan en emparejar a Tina con alguien, pero la rubia solo tiene ojos para Bette, que luce muy mayor con esa ropa y ese peinado. Alice marca a otra mujer y Shane va a darle una manito a Tina. Como en los viejos tiempos, la peluquera actúa de cebo.

Por otra parte, Jenny mandonea a su asistente hasta en una noche de juerga y ahora quiere un arco iris pintado en su oficina, ¡qué mujer más ridícula! La asistente tarda un considerable tiempo en reaccionar (demasiado para mi gusto), y finalmente renuncia y deja a la bordelina con la palabra en la boca.

Volvamos a Shane y a “ese no sé qué” que hace que todas mueran por ella, inclusive las ganadoras de premios, directoras de academias e intelectuales del gremio. Todas, sí, incluso la mujer que estaba destinada a ser para Tina. Shane le habla de la rubia e incluso la señala, ¿nunca le dijeron que eso es de mala educación?, Tina se siente incómoda y Alice también la señala de forma divertida, pero no hay caso, Shane apareció primero… y eso que no está usando sus gafas.

Otra que aparece luego es Paige reclamando explicaciones.

Paige: ¿Por qué nos pediste a Jared a mí que nos mudásemos contigo?

Shane: Ok, les pedí a Jared y a ti que se mudaran conmigo porque pensé que sería bueno para nosotros.

Paige: Bueno para nosotros… ¿así como comer todos tus vegetales? (mmm, el sarcasmo no te queda, gigantona)

Pero más allá de lo que pasó, Paige está dispuesta a perdonar a Shane y a soportar sus infidelidades, total es solo sexo. Shane no quiere saber nada, le mete excusas baratas hasta que la rubia se va. Nena, tenes que tener cuidado, que ésta interpretó a una Terminator

La abuela Bette… oh, bueno, eso es lo que parece con esa blusa, deja a Tina con la palabra en la boca cuando ve a Jodie ingresando al local. ¡Pobre Tina! Bueno, ahora decimos “pobre”, pero debemos recordar que vos la dejaste primero cuando te fuiste con un… mmm de solo pensarlo se me revuelve el estómago. No me obliguen a pronunciarlo, por favor.
Todas parecen contentas de ver a Jodie, menos Tina, por supuesto, y tampoco puede disimularlo. La que está más feliz es Phyllis, porque necesita un consejo: ¿qué hace con “Legalmente Lesbiana”? Ahora que vio que el mar está lleno de peces, no quiere limitarse a una sola abogada… eh, digo, a una sola lesbiana.

CASA DE JODIE – La pareja llega besándose apasionadamente y yo me apasiono también, ¿estaremos ante la primera escena de sexo de la temporada? No te emociones, D.D., al parecer Jodi jamás vio un mantel y viene con ganas de pelear. Se ve que todavía no terminó de darse cuenta que a Bette le gusta controlar hasta el tránsito. Igual, Jodie, digo, me parece, creo que… tenes a semejante morocha enfrente, hace tiempo que no la ves y ¿te vas a poner a discutir a los dos segundos de llegar? Agarrala, arrancale la ropa y hacele el amor sobre el mantel, ¡carajo!Sí, me hizo caso y además tomó el mando de la situación y le tapó los ojos con una chalina. Ni siquiera la deja mover, y sí que sabe cómo enloquecerla. A la artista le hizo bien el aire del atlántico.
Interesante escena, no hay música y Jodi se pone un poco violenta. Luego le quita la camisa fea, ¡sí! Y queda al descubierto ese hermoso torso moreno. La audiencia tortona delira y… y…. ¡fuck! Se termina la escena. ¿A quién le tengo que agradecer por dejarnos con las ganas? ¿A la guionista Ilene Chaiken? ¿O a la directora Angela Robinson (D.E.B.S.)?

WAX (o lo que queda) – Yo te dije, Shanecita, alguna vez fue Terminator la gigantona… mira lo que te hizo… y bueno… sí, mejor no denuncies a nadie… mira si todavía vuelve a la carga y te secuestra a tu roomate y a su cachorro… mmm, pensándolo bien… no es tan mala idea…

CASA DE ALICE – Al, luciendo unos hermosos pantalones de piyama, sigue deprimiéndose frente a la televisión. Qué hermosa que es cuando llaman a su puerta y ella contesta imitando una voz de hombre. ¡Me la como!
¿Y vos qué haces acá? ¿No te estabas suicidando en Irak? Es Tasha la que está del otro lado de la puerta.
Alice, ¿por qué tantas preguntas? Sí, gracias Tasha, hacela callar. Sí, gracias a las dos por no usar corpiño. Y sí, finalmente aquí tenemos la primera escena de sexo de la temporada, en contraste blanco y negro, ¡qué lindo! Lástima que como todo lo bueno, dura tan poco…

Este fue el primer capitulo de la quinta temporada, ¿qué les pareció? ¡Quiero comentarios!

by Débora Dora