|
FOR THE BIBLE TELLS ME SO
“Porque lo dice la biblia”, aseguran los creyentes, convencidos de las palabras escritas en el libro mejor vendido de la historia. Pero en la biblia se dicen tantas cosas… En épocas donde los apedreos y las crucifixiones ya no forman parte del brazo duro de la ley (al menos no es moneda corriente), la intolerancia, el insulto y el agravio se mantienen fieles a las palabras escritas hace más de veinte siglos.
El documental For the Bible Tells me So, dirigido por Daniel G. Karslake, da cuenta de ese miedo visceral convertido en odio; de leyes, de mandamientos y de condenas eternas.
Para cualquiera de nosotros ya es difícil el día a día, porque la gente no entiende, porque la gente prefiere reír o discriminar a saber de qué se trata realmente; en los trabajos, en la escuela, en la calle... cuando en alguna manifestación nos encontramos con cruces y carteles, o al escuchar de refilón algún comentario poco feliz. Entonces, imagínense lo complicado que debe ser crecer en el seno de una familia practicante, que solo vive para respetar mandatos que algún intermediario de un poder superior dicta a sus feligreses, o para asistir a grupos de reflexión, donde parece que es lo último que hacen. Debe ser difícil aprender desde chico que ese dios al que le rezamos nos desprecia solo por ser diferentes. ¿Cómo lo ocultamos para que nuestros compañeros del coro no se enteren? ¿Cómo expresarlo ante nuestros padres sin que piensen que estamos enfermos o condenados a arder en las llamas del infierno? ¿Será todo esto lo que sintió en su adolescencia esa mujer que terminó sus días colgándose del baño por saber que su madre no la aceptaba, que solo la creía una oveja alejada del rebaño?
A través de las distintas historias, que conocemos por fotos, entrevistas y relatos de padres e hijos, nos metemos en varias historias, como la de la chica que resulta ser la hija de uno de los candidatos presidenciales; o la de un joven que se convierte en vocero, junto a sus padres, de la comunidad gay de su iglesia y, también, la de un hombre que llegó a ser el primer obispo anglicano gay de los Estados Unidos. Y además, de esta manera, un rayo de esperanza nos tranquiliza, dejando ver cómo el amor escucha y entiende, y mostrándonos que la fe es mucho más que solo leyes escritas en una piedra.
Posted by Debora Dora
|
|
|