CRÍTICAS – CAPADOCIA
Sí, Capadocia como la antigua ciudad de las míticas Amazonas, tal vez porque esta serie cuenta historias de mujeres guerreras, de mujeres que deben luchar para sobrevivir. Pero no, lejos de portar un arco y eliminar hombres a su paso (aunque deberían hacerlo), estas Amazonas modernas, tan fieras con sus predecesoras, deberán soportar al sistema, pagar por hechos cometidos y otros tantos tergiversados, y matar o morir en esta cárcel de mujeres. Sí, una cárcel de mujeres. Pero esperen, no dejen de leer, denme el beneficio de la duda. Está bien, me pueden decir que al fin y al cabo, y sin distinción de sexos, las historias que tienen como epicentro una cárcel son siempre iguales. Sí, puede ser, pero a veces hay que prestar atención a la manera en que están narradas, observar sus personajes, captar las diferencias. Se los prometo, Capadocia vale la pena. La cosa es más o menos así, un reclusorio como cualquier otro, ubicado en la ciudad de México (aunque podría ser alguna otra ciudad latinoamericana) parece querer contarnos las desgracias que se suceden entre sus paredes de concreto: drogas, violencia, la supremacía del más apto (apta, en este caso), la corrupción de los encargados de manejar los asuntos del lugar y un largo y detestable etcétera. Hasta ahí parece que eso será todo y sí, puede arrancar algún bostezo, pero en realidad la historia dará un giro y el trasfondo se tornará mucho más interesante.
Uno de los casos centrales es el de Lorena (Ana de la Reguera), la típica ama de casa perfecta con tres hijos hermosos y un marido buen mozo (¡qué antigua, DD!), que ve su vida patas para arriba cuando encuentra a Ken con una Barbie que no es ella, sino su mejor amiga. Cuando la otra mujer muera accidentalmente, Lorena irá a Capadocia sin escalas. Allí, bonita, o te haces fuerte o te morís, esa es la ley de la selva. Especialmente cuando la reina de la selva, en este caso, no sea un león sino un ciervito, sí, sí, es que así apodan a la líder: La Bambi (Cecilia Suárez). Esa mujer de pelo trenzado, mirada que mezcla inocencia y odio, será un elemento decisivo en el funcionamiento del reclusorio. Perdidamente enamorada, o tal vez solo obsesionada, de La Colombiana (Cristina Umaña), hará lo imposible por tenerla cerca de ella, y esta Colombiana, que ha pasado por tanto hasta llegar aquí, se mueve entre la libertad añorada y la resignación. Conocer el costado humano (muchas veces escondido bajo capas y capas de simulada fortaleza) de algunas presas, para luego enterarnos de la causa que las llevó tras las rejas, es uno de los puntos a favor de esta serie que ya prepara su segunda temporada.
Amazonas, amazonas, obviamente que los asuntos sáficos se desarrollarán en el encierro. ¿Cuántas de estas mujeres son realmente lesbianas o bisexuales? Sí, nos lo podemos preguntar, pero tal vez jamás encontremos respuestas y perdamos tiempo y detalles riquísimo que llevan a comprender el comportamiento humano. ¿Deseos carnales? ¿Amor real? ¿Necesidad de afecto? ¿Quién sabe? ¿Si hay escenas de sexo? Ay, chicas, qué preguntonas. ¡Obvio! Después de todo es HBO, de todas maneras tampoco se esperen una XXX, pero algo es algo. Y sí, también nos podremos recrear la vista, ¡qué ansiosas que están hoy, che!
Además de los excelentes actores, entre los que también podemos destacar a Enrique Singer, Aida López y Luisa Huertas (El Crimen del Padre Amaro), una historia solida e interesante, una desgarradora escenografía y una música acorde (¡y muy buena!), Capadocia es una de esas series para ver completas sin perder detalle, que además guarda en su interior interesantes detalles sáficos. ¡Ya está recomendada, después no me lloren!
Posted by Debora Dora
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