MEDIA HORA MÁS CONTIGO
(DESERT HEART)

 

 

Media hora, quince minutos, sesenta o un día completo. ¡Lo que sea! Si algo queda claro de entrada, es que nos vamos a morir de ganas porque las protagonistas estén juntas de una buena vez. Pero no porque en cuanto crucen sus miradas, fuegos artificiales brillen en el cielo; ni debido a que en cuanto estrechen sus manos, la tensión sexual se sienta en el aire. No, no, no. Simplemente porque sabemos que algo va a tener que pasar, y si es así, que pase ¡ya!
Además, porque no tengo ganas de aguantar la cara de pobre desgraciada de Vivian (Helen Shaver), una mujer de treinta y pico, profesora de literatura en la Universidad de Columbia, que deja su querida Nueva York, para asentarse por un tiempo en Reno, estado de Nevada, mientras que le salen los papeles de divorcio. Bueno, está bien, un rato le puedo permitir que tenga esa cara, porque convengamos que divorciarse en la década del cincuenta no era nada fácil, menos en aquel remoto lugar del oeste estadounidense. Además, no debe ser muy lindo saber que fracasaste en tu matrimonio perfecto. Y para peor, apenas arriba a la estación de trenes, ya nos damos cuenta que va a desentonar con el lugar. Los tacos, esos trajecitos color beige, el sombrero; todo nos indica que es sapo de otro pozo, y que nos vamos a sentir tan incómodos como ella durante su estadía.
Frances (Audra Lindley) es la dueña del rancho donde Vivian se va a hospedar mientras dure el trámite. Una mujer agradable, o sea, bastante opuesta a la profesora, que ni bien arriva, se muestra sincera, apática e intolerante. La señora no quiere que se la moleste, si no miren que rápido se sacó al marido de encima, al parecer otro profesional, como ella, más preocupado en su carrera que en animar el fuego de un amor que nunca sabremos si alguna vez existió. Cabizbaja y taciturna, hace cinco minutos que está en pantalla y yo ya tengo ganas de pegarle una patada a su trasero elegantemente vestido.
Pero, como hace un rato, Cay (Patricia Charbonneau), una chica joven y poco femenina, me deslumbró conduciendo su descapotable en reversa por una carretera, solo para conocer a la profesora, me quedo más tranquila. Al menos algo interesante puede llegar a pasar en esta película.
Más tarde nos enteramos que la morocha de peinado varonil, que trabaja en un casino (hace el mismo trabajo que yo, pobre infeliz) y crea cerámica en su tiempo libre, es la hijastra de la dueña del rancho, y vive dentro de la propiedad, en una cabaña.
En realidad no es necesario que nos muestren mucho más de la personalidad de Cay (aunque me hubiese gustado) para que entendamos que la chica es una rebelde, que disfruta de la vida y que prefiere llevarse mujeres a la cama, en vez de enseriarse con su jefe. Con sólo un par de escenas esto queda claro, y se ve que para la guionista (Natalie Cooper) es suficiente, porque no le hace falta exponerla demasiado delante de Vivian, para que vea lo diferentes que son y como en seguida se siente atraída por ella.
Hey, no crean que les conté la película, basta leer el resumen para saber como va a ser el tema. Desert Heart (su título original, tal vez un poco más conocido que el nombre que le pusieron en español) se presenta como una película en donde, desde un principio, sabemos lo que vamos a ver: la transformación en la vida de dos mujeres cuando arriva el amor. No habrá apologías de la homosexualidad ni demasiadas críticas tampoco. No hay posiciones políticas, ni moralejas, sólo un romance, conciso y al grano.
Este film, del año 1985, dirigido por Donna Deitch (realizadora de varios episodios de reconocidas series como NYPD Blue y Murder One) es interesante para conocer esta historia de amor medio tirada de los pelos, entre una mujer con su vida armada, y una chica de veinticinco, buscando su camino, pero con las ideas muy claras. O sea, puedo entender que Vivian se enamore de Cay, pero aún me estoy preguntando que le vio la joven a la profesora neoyorkina.
De todas maneras, el clima de la película (basada en el libro Desert of the Heart, de Jane Rule), una música acorde y los bellos paisajes del desierto de Nevada, contribuyen a que el film salga a flote, además de contar con correctas actuaciones de Charbonneau, debutando en un papel protagónico (además de estar embarazada durante el rodaje), y de la actriz canadiense, Shaver, que ¿a qué no adivina quién es? ¿No saben? Bueno, se los digo yo, aunque yo no me acordara de la cara, debo decir que se mantiene muy bien, porque esta actriz es la que interpreta el papel de Faye Buckley en dos episodios de The L Word. Para las que no tienen memoria, era la hiper católica molesta, que es cruel con Bette en un debate televisado. ¿Ahora sí?
Dejando de lado mis percepciones del film, hay que tener en cuenta, y obvio, destacar, que Media Hora Más Contigo fue primeriza en varias cosas. Por ejemplo, haber sido una de las primeras películas hollywoodenses en explorar el tema del lesbianismo tan abiertamente, además, de ser la primera escrita y dirigida por una mujer. También fue pionera en cuanto a su final, por no terminar, como todas las demás, cayendo en el típico cliché de castigo y purgatorio para las enfermas sodomitas.
Y, plus, tiene el honor de ser recordada como el film que posee la escena de amor, entre lesbianas, considerada una de las más eróticas de la historia del cine. Bueno, no sé si es para tanto, aunque conozco varias que lo afirman, pero es cierto que la escena de sexo es excelente. Sí, de esas que quitan el aliento y nos ponen la piel de gallina. La construcción del clima es tan buena, que llegamos al momento culmine más nerviosas que Vivian, por acceder al deseo que nace dentro de sí y que tiene su reflejo en la joven atrevida que la espera con ansias (las que la vieron van a entender porque).
Más que nada merito de la directora y del buen trabajo de las actrices, la escena se desarrolla calma, en tiempo real, sin música de fondo; solo el sonido del miedo, de la incomodidad, del amor y de la pasión entre mujeres. Ah, también sobresale el momento del primer beso, muy… mmm ¿cómo decirlo? Sí, muy húmedo.
¿Les cuento algo más? El mes que viene sale una reedición de la película en un DVD de dos discos, que contendrá momentos borrados de la famosa "escenita", escenas nunca vistas, y comentarios y entrevistas nuevas con la directora y las actrices. Y se rumorea que se viene una secuela… mmm, veremos, veremos…
El dvd ya se puede reservar en Amazon.com… ¿y? ¿Qué esperan?

Posted by Debora Dora