CRITICAS – EXES AND OH´S
¿Qué surge de mezclar Friends y The L Word?
Courteney Cox y Jennifer Aniston matándose a besos mientras beben una gran taza de capuchino, obvio. Bueno, no… lamentablemente… (aunque si las quieren ver dándose un simple besito, pueden mirar el último capítulo de Dirt). Pero si quiero ser trillada por un rato, voy a caer en las comparaciones, porque es imposible mirar Exes and Oh´s sin recordar al Central Perk, el lugar donde los Friends se la pasan tomando café de unas enormes tazas símil piletones y charlando de la vida, sentados en sus sillones. Bueno, imagínense que ahora le adherimos el lesbianismo de las protagonistas de The L Word. ¡Voila! Tenemos la serie creada y protagonizada por Michelle Paradise. Pero antes de hablar de este singular personaje, vamos a adentrarnos un poquito en el argumento del show.
Jennifer (Paradise) es una directora de documentales (primero de aves y ahora intenta crear uno donde toque el tema de las mujeres, el sexo y el poder… o como le dicen sus amigas… “una simple película de sexo”) simpática, inteligente y un poco gansa. El estilo de anti héroe que cautiva al público en seguida, porque es difícil no sentirse identificada con esta mujer que tropiece, llore o discuta, siempre arranca una sonrisa. Jennifer tuvo la mala suerte de ser dejada por su novia, a quien encontró en pleno acto con la terapeuta de ambas.
Ya pasó un año, la chica en cuestión va a casarse con su amante, y es hora de que finalmente la mujer supere el engaño. Allí está para animarla Sam (Marnie Alton), su mejor amiga y ex novia. Su opuesto total. Mientras que a la protagonista le cuesta hablar con las chicas sin hacer el ridículo, a la rubia bonita le cuesta… solo hablarles, y se relaciona con todas ellas sin compromiso alguno. Fuerte, decidida y fresca, parece llevarse el mundo por delante.
Y como, obviamente, falta un poco de madurez en el grupo de mujeres, encontramos a la pareja estable, Kris (Angela Featherstone) y Chris (Megan Canavagh), que aunque luego de conocerlas notamos que son personas bastante diferentes, cuando están juntas se mimetizan tanto que hasta llegan a vestirse casi iguales. Por supuesto, y cuando ya la convivencia no es una novedad, llega el momento de los bebes, así que las chicas piensan tener un hijo, mientras ambas se desviven (pero mucho mucho mucho) por conseguirles un hogar a los pobres perritos de la calle (hey, yo tengo uno en la puerta hinchando hace un mes… ¿no se lo llevarían?).
Y para completar, nos queda la más pequeña. Recién entrada en los veinte, llega a Seattle (aunque la serie se filma en Vancouver, Canadá), Crutch (Heather Matarazzo), una jovencita que pretende vivir de su música y de prestado. Lo que se dice un aparato de pelo colorido y poco gusto musical, que está enamoradísima de su compañera de trabajo en la cafetería que, a la manera de The Planet o Central Perk, será el epicentro de encuentro para estas muchachas que… ¿les dije? ¡Son todas lesbianas!
O sea que… y permítanme una licencia comparativa por unos segundos… tenemos por un lado a la lluviosa Seattle, la cosmopolita New York y la colorida Los Ángeles, así que si Beaver Café sería el Central Perk de Friends o el The Planet que maneja Kit en TLW, entonces podríamos decir que Jennifer sería una mezcla entre Rachel y Ross, por la torpeza y esa manía de fracasar estrepitosamente con sus citas. Sam se convertiría en Joey (sin el “How u doing?”, pero con similar sex appeal) y en Shane (aunque sin misterio).
Es imposible no comparar a las “Chris” con las parejas estables de ambos shows: Mónica y Chandler y Tina y Bette, y la gran casualidad de que todos quieren tener un bebé y se les complica el proceso. Para finalizar, con Crutch podríamos intentar alguna similitud con Jenny… aunque al menos la chica con pelos rojos tiene un dejo de dulzura, que Jenny jamás conoció. Pero me resulta más agradable compararla con Phoebe, las dos tienen trabajos que apestan, son bohemias, pretenden vivir del arte y ¡¡¡cantan espantoso!!!!
Pero ojo, no quiero que piensen mal con lo que les acabo de contar, porque en realidad Exes and Oh´s brilla con luz propia gracias a su genial protagonista, a los excelentes guiones, las historias que se desarrollan con humor y al buen uso de los estereotipos, de los que el programa se suele reír, aprovechándolos por completo. Vamos a encontrar personajes con todos sus matices, como por ejemplo, Sam, que aunque se hace la dura, a medida que avanzan los capítulos, comenzamos a conocer sus temores y a ver su parte vulnerable que surge en el momento justo.
A diferencia de la ya serie de culto, TLW, este show de media hora en tono de comedia, se aleja del glamour de Los Ángeles y nos trae personajes más cercanos a la vida real, gente que trabaja en cosas más normales que ser modelo para Hugo Boss o poseer una compañía cinematográfica. Además hay ciertas brechas generacionales entre las chicas, lo que hace más rico el producto. Es cierto, TLW tiene, a lo largo de las 5 temporadas, una gran diversidad cultural, mientras que E&O solo presenta cinco chicas blancuchas. Ustedes se preguntaran en qué afecta eso, ya que nosotras estamos acostumbradas a que todos sean blancos… o latinos en el mejor de los casos… pero por los Estados Unidos, con la variedad de razas y nacionalidades que habitan en su racista territorio… perdón… ¿dije racista? Ok, quise decir extenso territorio, es lógico que las minorías se quieran sentir representadas.
Pero bueno, E&O recién va por su primera temporada, que consta de sólo 6 capítulos, lamentablemente, pero Logo (el canal de cable digital que pertenece a la MTV y que es de temática LGTTBI) ya aseguró una segunda temporada (además de anunciar la edición de la primera en DVD), así que podremos ir viendo como se van desarrollando las historias de este grupo de amigas.
Lo curioso es que Paradise ni siquiera cuenta con un agente que la represente, así que ella hace todo solita y si llegó a tener una serie en el aire es porque se las ingenió, y obvio, como ella misma dice, tuvo suerte de estar en el momento justo en el lugar indicado. Obvio, no podemos olvidar que la mujer tiene talento, ya que además de ser actriz es la que escribe la serie que está basada en un corto suyo, del cual ya les hable, y que forma parte de la compilación Watching you. Se llama The Ten Rules, y fue la base para lo que hoy es el show, también dirigido por Lee Friedlander (Girlplay, Out at the Wedding) y producido por Billy Grundfest (escritor y productor de unos cuantos capítulos de Mad About You).
Megan Cavanagh es la única actriz que pasó del corto a la serie sin ni siquiera cambiar el nombre del personaje. Esta actriz, cuya cara les podrá resultar conocida si, a diferencia de mi socia, vieron el clásico del baseball femenino, la lacrimógena Un Equipo muy Especial, donde interpretaba a Marla, un aparato cuyo padre la enviaba a formar parte del equipo para aprovechar su única habilidad. No tan aparatosa, pero tampoco tan distinto era el personaje de la carnicera que personificaba en That Darn Cat, donde ya podíamos ver la veta de comediante de esta actriz que también participó de episodios de Friends y Will & Grace. De más está decirle que Cavanagh junto con Michelle Paradise y Heather Matarazzo son las tres abiertamente lesbianas. En el caso de la pequeña… pobre… entre su participación en TLW y su actuación aquí no le dan muchas chicas para besar… ¿de qué sirve ser lesbiana así?
Si hablamos de la parte hetero del casting, ambas tienen en sus haberes papeles lesbicos, además de ser canadienses. En el caso de Marnie Alton tiene un pequeño papel en la comedia Love on the Side.
Y si nos referimos a Angela Feartherstone, que debo decirles que está irreconocible (para las que miran Friends, Angela interpretaba a la chica del piercing que atendía en al fotocopiadora y que hacía babosear a la parte masculina y que se termina acostando con Ross, generando la separación definitiva con Rachel, en la tercera temporada) desde que la vi en 200 Cigarrillos o en El cantante de Bodas, podemos hablar de una escena inolvidable… mmm, más que inolvidable… el momento en que muchas de nosotras vimos, por primera vez (no perdamos las esperanzas, pastelitos) a nuestra chica Eliza Dushku besuqueándose con una mujer. Hablo de la escena hot de Soul Survivors, donde Angela hace de chonguito.
Chicas, ustedes saben que yo soy sincera con ustedes, ¿no? Bueno de todo corazón voy a recomendar esta serie. Primero que nada porque, obvio, es de lesbianas, hecha por lesbianas, para lesbianas… y no sé por qué… pero miren que hay tortas en esta serie… no sé de dónde salen… pero en cualquier lugar que estén las chicas hay pastelitos por doquier, incluso organizan torneos de bowling para ellas. ¡Que ciudad tan completa!
Segundo, porque solo ver los momentos hilarantes de ensoñación de la protagonista, vale mirar todo el programa. Tercero: Alice no es la única que maneja un Mini Cooper, Jennifer también tiene uno de color azul. En cuarto lugar, podríamos decir que por más que Jen y Sam sean las mejores amigas… donde hubo fuego… ¡tortitas quedan! Y si alguna vio el programa… ¿no me digan que no hay una excelente química entre ellas lo que hace difícil no desear que se terminen quedando juntas?
Y finalmente… son tortas haciendo reír… ¡a verlo, Amazonas!
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by Debora Dora |