LOST AND DELIRIOUS

No puedo dejar de recordar como me amenazaban mis padres cuando era chica para que no me porte mal. Tal vez no es un trauma, pero cada tanto me viene a la mente y realmente me parece algo cruel. A algunos chicos les pegaban, a otros los castigaban; no podían ver la tele o salir a jugar, o no les compraban lo que querían. A mi no, a mi me decían que si no me portaba correctamente me mandarían a un internado. Imagínense el  efecto que esas palabras causaban en mi pobre cerebrito. Y eso que no era precisamente “Daniel el terrible”; creo que ahora, ya de grandecita me comporto peor que en esa época y les saco más canas verdes. Pero por esos tiempos, en que debo decir que era una santa (bueno… más o menos),  el hecho de que me pudieran meter pupila en un colegio me hacía temblar de pies a cabeza.

Pero a la distancia, y después de haber visto esta película, realmente me arrepiento de no haber incendiado mi habitación.

Lost and Delirious (Perdidas y Delirantes, sería la traducción textual, aunque en español se la conoce con el título “Pasión Prohibida” o como “El último suspiro) está centrada en un internado de señoritas, lujoso y muy caro. Mary 'Mouse' Bradford (Misha Barton) llega por primera vez al colegio, asustada como toda nueva chica y se encuentra con Victoria 'Tori' Moller (Jessica Paré), una hermosura, ejemplo de la buena educación y una de las preferidas de la directora, que es la encargada de hacerle el tour por las instalaciones y enseñarle su nuevo cuarto, cómodo y de amplias dimensiones, donde compartirá sus noches con ella y otra muchacha, Pauline 'Paulie' Oster (Piper Perabo).

Paulie es la que le pone un poco de picante a sus días estudiantiles; fuma y alegra el ponche con alcohol. Una rebelde; una solitaria.

La madre de Mouse ha muerto cuando ella era chica; su padre, con quien mantiene una muy buena relación, se vuelve a casar, y la llegada de la madrastra cambiará todo. La adolescente no puede creer que su padre la haya puesto en un internado; su madre jamás lo hubiese hecho. Se siente sola y “perdida” (como los niños de Peter Pan, dirá en algún momento Tori), pero encontrará un refugio en sus compañeras de cuarto, que al parecer son algo más que simples amigas. Y aunque al principio la shockea verlas en acción, con el tiempo se irá acostumbrando a la idea, y se convertirá en cómplice y protectora de la relación.

Pero Tori es la hija de un matrimonio católico y respetable, y hace todo lo posible por que su madre la acepte tal cual es. El problema comienza cuando su hermanita descubre la relación que ésta tiene con su amiga. De ahí en más todo se complicará, y la negación y la vergüenza arribarán a la vida y al cuarto de las chicas.

Por supuesto Paulie no se quedará con los brazos cruzados; como hija adoptada, no se siente arraigada a nada y ve en Tori a la única persona que le proporciona refugio. Paulie, “delirante” y sin nada que perder, hará todo por recuperar la atención de Victoria.

Esta película, fruto de la dirección de la realizadora canadiense Léa Pool (hay que destacar que es su primera película filmada en idioma ingles) y basada en el libro The Wives of Bath, de Susan Swan, es difícil de encontrar, no sólo porque en la Argentina no está editada (aunque estuvo en competencia oficial en el Festival de Mar del Plata), sino porque es única en su tipo. Bueno, no es que nunca se haya hecho un film similar, con historias estudiantiles o de amores lésbicos, pero la profundidad que oculta esta cinta es impresionante. Este es un amor tan grande, tan desgarrador. Una relación de locura y de amor, de soledades. Una historia de desesperación. Una mezcla de sentimientos que aparecen en pantalla y la trascienden: la pasión, la locura, los miedos, la vergüenza, la impotencia, la liberación.

He escuchado que muchas detestaron el desenlace, y sin poner spoilers, debo decir que a mi entender fue el final justo. Ni triste ni desalentador; creo que la mitad de la película es triste, pero no el final. La metáfora que la directora decide para este ‘The End’ es la ideal, es mágica; choca al principio, pero deja esa sensación de vacío y nostalgia, que sólo los mejores artistas logran transmitir.

Punto a parte. Las actrices.

Mouse vendría a ser la protagonista, pero en realidad es más la que nos relata la situación, una especie de testigo. Misha Barton es tal vez la que menos se luce, de hecho le hubiesen venido bien un par de clases de actuación; sus reacciones parecen algo sobreactuadas. Pero se lo podemos dejar pasar, ya que sus ojos hablan por si solos y su cara de bebé acompaña. Recordemos que ésta fue una de las primeras películas de esta actriz británica, que tan famosa se hizo luego por ser una de las protagonistas de The O.C., un programilla que aún sigue en pantalla con más aires de culebrón que de serie para adolescentes. Ahora, ya crecidita (bueno no mucho, aún tiene 20 añitos) perdió bastante de ese candor infantil que aún se podía ver en Lost…

Para las que no saben, Misha coqueteo dos veces con el lado oculto. Primero fue en la serie de corta duración Once and Again, cuando interpretaba a la novia de una de las hijas de la protagonista. Las que lo veían aseguran que era una de las relaciones más lindas que hubo en TV (aunque no tuvo mucho desarrollo, porque en seguida fue levantada). Pero para las que se quedaron con ganas de ver más, aún quedaba The O.C.. Pero por supuesto sonaba raro que justamente una de las chicas principales, que tenía una relación con uno de los galancitos, se convirtiera de un día para otro en “pastelito”. Obvio algo así hubo. Llegó al condado una rubia bisexual e hizo que la rebelde Marissa tuviese otra excusa para sacar de quicio a su madre. Hubo un par de besos, incluso llegaron a mudarse juntas, hasta que una se volvió medio psicótica y se terminó la cosa. ¡Eso es todo amigos!, sólo un ardid para mantener el rating y ¡hacerme perder mi precioso tiempo!

Tal vez Jessica Paré sea la menos conocida, será porque es canadiense y no somos de ver muchos programas de ese país por aquí, o porque no trabajará mucho en cine. Pero de todas maneras agradezco su participación en este film. Jessica está muy pero muy bien, sí, sí actuando y también de la otra manera. ¿Vieron los labios que tiene? En fin… necesito una ducha de agua fría.

Y por último tenemos a nuestra querida Piper Perabo (y yo que ya me bañé…), la protagonista de Coyote Ugly, que debo decir, es anterior a esta peli, aunque en Lost… la chica aparezca más juvenil. Si en el bar lo hacía bien bailando y cantando (¡muy bien!), aquí se roba la película. Además las escenas de amor con su co-equiper son extraordinarias. ¡Que besos!

Y hablando de bocas, yo me sigo preguntando si esta mujer tiene colágeno. ¿Realmente importa? Nooooo.

Y aquí sigo a la espera de poder ver Imagine Me & You, donde Piper reincide en el amor lésbico, y la que suscribe, Debora Dora, o sea, mua, ¡feliz!

Posted by Debora Dora


TITULO ORIGINAL: Lost and Delirious
ORIGEN: Canada

GENERO: Drama
DIRECCIÓN: Léa Pool
ELENCO: Misha Barton, Piper Perabo, Jessica Paré, Jackie Burroughs, Mimi Kuzyk

AÑO: 2001
Links:
Página de la Lost And Delirious con fotos y videos.
          Página de la hermosa Piper Perabo con fotos y videitos.