Mujeres de Nadie

 

 

 

 

 

                

MUJERES DE NADIE (o… ¡La Tobal está que explota!)

Hoy empezó la nueva novela con la que Canal 13 encabezará sus tardes. Debora Dora decidió realizarle una entrevista a la mismísima Debora Dora, que estuvo frente a la televisión cuando las agujas del reloj dieron las 14.30, para ver el comienzo de esta tira diaria centrada en la vida de un grupo de enfermeras de un hospital público. Ella tiene intereses personales para mirarla y aquí los cuenta. Conocelos.

 

♣ ¿D.D., contanos que sentiste cuando te enteraste de la gran novedad que te contó tu socia hace unos meses atrás?

D.D: Salté como loca, grite y corrí por mi casa. Hacia mucho tiempo que no hacía eso. Yo pensé que era algo adolescente, pero no, es que ya no había emociones de este tipo en mi vida. Pero esta gran noticia que mi querida socia me dio una tarde de verano a través del MSN, me hizo dar cuenta que había algo que extrañaba mucho, y era este tipo de alegrías que, en mi caso, me da el enterarme de muchas noticias relacionadas con el mundo del espectáculo. En otras personas será el lanzamiento de un nuevo auto o de un innovador tono de lápiz labial o la tan esperada llegada de la menopausia lo que hace que se acelere su corazón y que tengan ganas de bailar una conga por el living. Cada individuo es un mundo. Pero con esto se demuestra que la Ley de Atracción existe, porque ni bien escuche que Laura Novoa iba a formar parte del elenco de la segunda temporada de Mujeres de Nadie, yo sólo deseé una cosa.

♣ Te preguntaría más sobre el tema de la Ley de Atracción, pero no creo que a nuestras lectoras les interese, así que pasemos a lo que me lleva a formularte esta entrevista. Mejor contame, ¿qué es eso que tanto deseaste en secreto?

D.D: Bueno, no es ningún secreto, con esto que te voy a decir no vas a poder armar precisamente un titular. Si te dijera: “Me encantan las mujeres, pero de vez en cuando me baboseo por un tipo”, ese sí sería un titular, y te aseguro que vendería muchas revistas. Pero lo que yo pensé, imaginé y desee con todas mis ganas en ese momento fue ver un buen personaje lesbico en la televisión argentina, y ya que Laurita (porque así le digo yo) iba a volver a la televisión, que mejor que sea interpretando a una lesbiana.

Laurita, ¿veo que le tenés cariño a esta actriz o una confianza que no creo que ella te haya otorgado?

D.D: La amo desmedidamente desde que tengo doce años. Voy a ver sus obras de teatro, miro todas sus películas y programas (bueno, casi todos, ni loca iba a aguantar a Francella, y Hombres de Honor me superó a los pocos capítulos de comenzar) y en un época mi habitación estaba empapelada con sus fotos (hay también una historia de un camafeo, que prefiero nombrar yo antes de que algún amigo malvado me quiera sobornar con este dato, pero a ese tema seguramente se le dedicaran varias hojas en mi futura autobiografía: “Debora Dora de Tangas: Uncensored”, así que no desesperen).
Digamos que se podría decir que sí, lo mío con Laura es algo muy fuerte. Mi gusto por esta actriz de 38 años (que no los parece) comenzó cuando con sus pelos ochentosos interpretaba a una de las rebeldes de Socorro Quinto Año; pero mi fanatismo se afianzó cuando la vi enfundada en unos elastizados; una camisa cubriendo su menudo torso; el pelo ondeado y muy largo y, por supuesto, calzada, y con  eso no me refiero a los enormes borcegos que usaba, sino a la “reglamentaria” que cargaba su tan afamada Verónica Vega, que la puso nuevamente frente a cámaras, allá por el ´97, también bajo la producción de Pol-ka.
Así que todos aquellos que creían que yo miraba Poliladron porque me gustaba el Nene Carrizo (Adrián Suar), mmm, no, no, se equivocaban. Yo suspiraba por Verónica Vega.

♣ Bueno, el sueño de la piba, por lo que veo. Me refiero a que se sabe que Novoa interpreta a una lesbiana…

D.D: Sí, es cierto, aunque, los fanáticos de ella saben muy bien que Laura ya había interpretado a una chica lesbiana en su primera película, Matar al Abuelito (film protagonizado por Federico Luppi e Inés Estevez), donde era la nieta de ese abuelito, aunque no fuese ella justamente la que lo quería matar. Ella era una bailarina que no se sentía aceptada por su familia y que recibe en su habitación a una muchacha que llega al caserón sobre una enorme moto y cubierta por una campera de cuero, muy a lo Celeste Carballo. Sí, se manosean en la cama. Lau está vestida solo con una camisa rayada. Ay, fue un sueño, creo que una de mis primeras fantasías lesbicas.
Pero esperemos que acá el personaje tenga un poco más de desarrollo. Aunque por lo que vi, ya se viene complicado.

♣ ¿Por qué lo decís? ¿Por la madre?

D.D: Exacto, Virginia (así se llama su personaje) parece ser como una niña en un cuerpo adulto. Se viste con cositas rosas y accesorios infantiloides. Usa su pelo muy largo, y aunque no le quede bien (vamos, Laura tuvo muchos mejores looks que este) se nota que ese cabello largo y sin forma está directamente relacionado con esa opresión que vive Virginia. Su madre (Virginia Lago) parece conservarla en una cajita de cristal. Duermen juntas (weird!), la peina, la maquilla y la viste. Digamos, la maneja como quiere.
Cuando me enteré que Laurita iba a ser la villana de la historia, no me gustó mucho la idea, pero a la legua se nota que el personaje que le toca interpretar está lleno de aristas y se percibe apetitoso.
Virginia es una especie de bipolar, salta de un estado al otro. Y además, sufre (sin querer o saber diagnosticar) un desorden importante de personalidad. Es como si en su cuerpo conviviesen dos mujeres.

♣ Ah… ¿algo así como nosotras dos?

D.D: Mmm, sí, se podría decir que algo así. Por un lado está la fémina dominada, constantemente al borde de las lágrimas cada vez que se para frente a su madre; sumisa, temerosa, una niña martirizada por el yugo opresor de su progenitora, y por el otro lado, estalla; cuando se aleja de su casa se convierte en algo así como una serpiente que se arrastra por el hospital presta a clavar sus colmillos en la primera pierna que se atraviese.

♣ Una malvada de lujo.

D.D: Exacto, evidentemente un personaje jugado e interesante. De todas maneras, esperemos que nadie sea tan bueno ni tan malo en esta historia, porque esas obviedades aburren.
El comportamiento de Virginia tiene sus orígenes en los padecimientos que seguramente sufre desde chica. Va a ser un títere y su madre será “The Puppet Master”, la malvada titiritera que moverá sus hilos para cobrar venganza (contra la nueva jefa de enfermeras a quien conoce de otro hospital donde ella misma ejercía la profesión). Pero habrá que ver hasta donde aguantará Virginia ahora que está descubriendo una parte de ella que estaba adormilada.

♣  Y ahí se viene la parte del lesbianismo, y sé que ese es uno de los motivos de tu emoción y de alegría para el resto de las Amazonas, porque una actriz muy querida por todas ellas (me incluyo) va a ser el interés romántico de Virginia.

D.D: Sí, sí. Para variar Eugenia Tobal (la Tobal, como le decimos todas) vuelve a verse inmersa en una historia lesbica. De todas maneras no sé hasta donde va a llegar este amor de Virginia, yo creo que no será correspondido.

♣ Pero, ¿ya hubo algún encuentro?

D.D: Bueno, algo así. Cecilia (el personaje de la Tobal) es nueva en el hospital. Una pasante. Y cuando está por cambiarse de su ropa sofisticada al uniforme (¡Hola, enfermera!), elige, a falta de otras opciones, la enfermería para sacarse la ropa. ¿Y quién entra justo?

Laurita.

D.D: Exacto, Laurita, que se queda con la boca abierta. Juro que durante esa escena contuve el aliento, al igual que ella, que no podía creer ver a semejante belleza semi desnuda ahí adentro. ¿Les comenté que la Tobal está que explota?
Virginia se muestra amable (por primera vez) y su corazón está a punto de salirse de su pecho. Cecilia le dice que menos mal que fue ella la que entró y no un médico o un paciente, y Virginia contesta: “Sí, menos mal que fui yo”, y esa cara de perversa, que dura unos segundos, hiela mi piel. La mira de una manera que creo haber percibido todos sus sucios pensamientos con solo observar sus ojos (que recordando a mi abuelo, que también le decía Laurita y que, al igual que mi abuela [¡gracias, Noni por haberme invitado a comer para ver la novela!], era fanático de Poliladron, él siempre decía: “que ojos expresivos que tiene esa chica”).
Cecilia le agradece, porque ella ha sido hasta ahora la única que le dio una mano (querida, te puedo asegurar que acá hay una fila de señoritas que te quieren dar más que una mano).

♣ Pero bueno, todo muy lindo, pero hasta ahora sólo me hablaste del personaje de tu adorada Laurita, y ya que estamos, por qué no invitamos a tu socia a que se prenda a la entrevista. A ver, Condesa Báthory, ¿qué te pareció la novela? Y, ya que estás, contame un poco más sobre el personaje que interpreta Eugenia Tobal.

B: Ante todo un gran saludo a las lectoras. Sinceramente, este primer capítulo me dejó bastante azorada. Sobre todo en la escena final, cuando Laura Novoa (yo no le digo Laurita) le dice al personaje de Tobal que estuvo todo el día pensando en ella. Wow, me pareció bastante bueno para las 2 de la tarde y para un primer programa. Sobre todo, porque mis expectativas sobre la evolución de la relación es casi nula.
Vos me preguntás que me pareció la novela… El año pasado no la vi, pero se que tuvo mucho éxito. Este año, no puedo disimularlo, quise verla por el hecho de que  posiblemente haya una historia les. O bueno, al menos HAY un personaje lesbico. Eso para mí es un impulso bastante grande. Pero no estoy en condiciones de opinar sobre la novela en general, no tengo el background del año pasado, lo cual no significa que no pueda verla este año, pero con un solo capitulo mucho no puedo decir. Es que este capitulo fue más que nada presentación de personajes, sus desdichas (todos tienen una historia bastante de mier… o me parece??), etc.
Sobre lo que si puedo opinar, y es referido a tu pregunta… Eugenia Tobal. Primero, debo opinar porque así se titula la nota (y esto de ser la editora me da el privilegio de ver el título antes que me hagas la nota jeje) y segundo, que dejar pasar algunos comentarios sobre La Tobal, sería un crimen.  
¿No me estoy extendiendo mucho?

D.D: No, no, siga nomás… y me alegra mucho que usted no le diga Laurita a “mi” Laurita.

B: Ok, sigo entonces. Como dice mi socia: La Tobal está que explota.
Desentonando con el estereotipo de enfermera, bien arreglada, cabello de peluquería y lápiz labial, llegó al hospital como un torbellino. Y a su vez, tímida y dubitativa. ¡Para comérsela! Previo chiflido a un taxi, porque llegaba tarde al primer día de trabajo (y no me digan que chiflar es hetero porque no lo creo), se dispuso a cambiar su vestido por el ambo en la oficina de enfermeras. Y cuando entra Novoa y se pone a recoger la ropa se le notan sus brazos bien marcados y trabajados. (¡Explotás Tobal!). Y verla en la pantalla, es esperar que tenga actitudes lesbicas y que se mueva como les y que bese mujeres. Es a lo que nos tiene acostumbradas, y voy a desear que aunque sea una vez, cruce sus labios con los de Laura.

D.D: Sí ojala. Pero también espero que no sea a la fuerza, porque todo en esta novela me da la sensación de tragedia griega. Y ya me las veo en un forcejeo o algo similar. O que la tiene atada a la cama (mmm), pero no, a la fuerza no me gusta.

♣ ¿Quiénes son los otros personajes?

D.D: Ahhh, ¿había otros personajes? Ok, ok, resumamos. Es un hospital público, el mismo de la primera temporada de esta novela, pero un piso diferente. Trabaja Lucía Galan (La Pimpinela) y también Luisa Kulliok (la reina de las telenovelas argentinas, por mucho que le pese). Los galanes están encabezados por Carlos Calvo, que yo me pregunto, ¿siempre fue así de madera para actuar? Está Palomino con un mal corte de cabello y de malo, como siempre, Antonio Grimau, que hace de mafioso (y es el que domina a Cecilia).
Del año pasado se mantienen la simpática Ana María Picchio y Campi. Me aburro, contales un poquito vos, socia.

B: Como dije anteriormente, no me siento en condiciones de opinar, sumado a que tampoco me interesa. Y sobre todo porque mi socia me deja la peor pregunta.

D.D: Era la idea…

♣ ¿O sea que ninguna de las dos piensa contarme el resto de la novela?

D.D: Mmm, no, alter-ego, para eso está Internet si necesitas información general. Además, no sé mi socia, pero yo no soy muy aficionada a las telenovelas. Y está pinta como un gran “culebrón”. No hay un personaje que zafe; o tienen un pasado oscuro o se mandan sus lindos chanchullos. Hay para todos los gustos, pero me espero pocas sonrisas.
Lo loco es que cuando era chiquita sí miraba novelas; es imposible olvidarme de Una Voz en el Teléfono o de La Extraña Dama, también protagonizada por Luisa Kulliok. Pero después de muchos años me di cuenta por qué miraba esa telenovela, la respuesta es sencilla: Fiama. Andrea Barbieri interpretaba a la hija de la protagonista, otra novicia en el convento, que con esas pequitas despertaba los más bajos instintos (que yo aún no sabía que tenía) de una pequeña Debora Dora.

B: ¿Saben que a mí también me encantaba Fiama? En ese momento tampoco sabía, pero ufff…

♣ Y bueno, ¿qué piensan de tener nuevamente en nuestra pantalla un personaje lesbico?

D.D: Obvio que es muy bueno, y esperamos muchos más. Hace mucho que no se veían lesbianas por acá. Las últimas habían sido asesinas (por Mujeres…), y aunque nos agrada mirarlas igual, estaría bueno que haya otro tipos de historias, más comunes, menos dolorosas y sangrientas.

B: Siempre es bueno ver en la pantalla todo tipo de personajes. No siempre los malos, los buenos y los estereotipos. Y esperemos que esto sea un nuevo camino para que en cualquier historia haya personajes diferentes.

♣ ¿Y cómo ven Mujeres de Nadie? ¿Qué piensan que puede pasar de aquí en más?

D.D: Primero que nada, ojala tenga un buen rating para que tengamos a Laurita y a la Tobal (¡que explota!) en la pantalla juntas por mucho tiempo. Aunque, les comento que estas dos actrices filmaron juntas una película llamada Ni Dios, ni Patrón, ni Marido, que cuenta una historia feminista (otra excusa para ir a verla) y que entró en etapa de post-producción.
Después, porque tengo ganas de ver cómo va evolucionando el personaje de Virginia, cómo crece, qué va a acontecer en la historia de ambas, y si no es Cecilia, al menos que sea otra la que la conquiste, ¿no?

B: Mirá vos socia, no sabia sobre esa película.
Yo no le veo futuro a la relación. Sobre todo, en los avances vi que Tobal conocía al personaje de Palomino. Y ya sabemos que será su próximo interés. De todos modos, eso no significa que Laura muestre su costado sáfico, que la hostigue un poco y por qué no, que la confunda.

♣ Por último y para cerrar pregunta Báthory: ¿Cómo fueron sus reacciones en concreto al ver a Tobal, a Novoa o a las dos juntas?

B: Concretamente cuando apareció Eugenia, dije “Ah bueno” y luego mordí mi labio inferior. Y mi mayor reacción fue por el final, cuando Novoa le dice que estuvo pensando en ella, que me deslice por la cama y tiré mis ojos hacia atrás.

D.D: Jajaja, ¡deja de tocarte socia! Mmm… primero emoción desde hace tres días. Luego hablé durante todo el programa, mientras saboreaba un rico té, y mi abuela me miraba porque yo no me callaba. Como ya dije antes, contuve la respiración en la escena de la enfermería. ¡Guau! Simplemente guau. ¡Laurita, te amo! ¡Y la Tobal está que explota!