MUJERES ENAMORADAS

¿Cuántas de ustedes habrán dicho alguna vez… “si estas paredes pudieran hablar…”?

No me digan que no. Generalmente es una frase que utilizamos para recordar cosas que han sucedido y de las que no se suelen hablar, pero de las cuales siempre quedan testigos, como en este caso las paredes que han refugiado esos hechos. Por eso creo que es un título bastante adecuado para una película como ésta.

If these walls could talk fue el título original de una primera película hecha casi exclusivamente por mujeres, en la que, mediante tres segmentos, se cuentan las historias de personas que han lidiado con el aborto. Este film hecho para televisión en el año 1996 fue muy bien recibido por la crítica y por los televidentes, ya que contaba con un sólido guión e impecables actuaciones de reconocidas actrices. Aunque seguro muchas personas la recordaran simple y llanamente como la película donde Demi Moore se clava una aguja, si se mira un poco más profundamente, se puede observar que es una excelente cinta, con un tema difícil, pero tratado con total profesionalidad.

Algo similar sucede con la segunda parte, If these walls could talk 2, que ha llegado a nuestro país con el nombre de Mujeres Enamoradas, porque justamente de eso se trata, de mujeres que están enamoradas de otras mujeres. Y al igual que la predecesora (aunque con menos éxito, al menos entre el público general), logra retratar el lesbianismo a lo largo de los años, con mucho realismo y seriedad.

La primera historia comienza en el año 1961, y con seguridad es la más triste de las tres; tal vez la más shockeante, porque es algo en lo que las jóvenes no pensamos mucho. Abby (Marian Seldes) y Edith (Vanessa Redgrave) son una pareja de mujeres mayores en una época donde no se hablaba de homosexualidad y si se hablaba, se hablaba muy mal. Para vecinos y familiares eran sólo dos solterones amigas que vivían juntas en la casa de una de ellas, pero cuando ésta fallece, su mujer debe lidiar con los parientes que intentan obligarla a dejar la casa donde siempre ha vivido con su pareja. Una cruda mirada sobre el reconocimiento, la herencia y los derechos de las parejas del mismo sexo; todos hechos que hasta el día de hoy no han sido solucionados del todo.

Para seguir (y ahora se va poniendo más interesante la cosa) cambiamos de década: llegan los 70´s, época marcada por las revoluciones (de todo tipo), las camisolas, vinchas, pantalones pata de elefante y el significativo signo de la paz. Tiempos aquellos donde las liberaciones de los jóvenes estaban aseguradas. Y que mejor momento para situar este fragmento, que la época del auge del feminismo, donde las rencillas entre feministas y lesbianas feministas se hacían notar: mientras unas luchaban por la diferenciación, las otras querían ser reconocidas.

En este marco, un grupo de universitarias feministas, lesbianas y hippies viven en una misma casa y pasean su orgullo gay por el campus. Una de ellas, Linda (Michelle Williams), les insiste en ir a un bar sólo de chicas, aunque ellas dudan realmente de que eso sean, en vista de la cantidad de corbatas y cabezas con gel que abundan en el club. El problema vendrá cuando Linda conozca a Amy (Chloë Sevigny), que de femenina tiene poco, y cuyo traje combina perfectamente con su enorme moto. Así la muchacha deberá plantearse sus creencias y resistirse a la insistencia de sus amigas, ante la posibilidad de un nuevo amor.

Por último la historia mas divertida, y es que no puede ser menos, está protagonizada por la genial Ellen Degeneres y por una muy cómica Sharon Stone. Ahora estamos en el nuevo milenio, las cosas han cambiado considerablemente. Dejamos la lucha y la aceptación de lado y nos concentramos en otra faceta: Fran (Stone) y Kal (Degeneres) se han decidido a ser madres; y al dejar de lado la opción de la donación de semen, optan por un banco de esperma. Entre situaciones realmente muy graciosas, Kal hace todo lo posible por que su pareja quede embarazada.

Las tres partes son muy entretenidas y contadas con mucho respeto y realismo, y además, ¡¡¡chicas, es una película toda hecha para nosotras!!!

Mujeres Enamoradas es un film muy disfrutable, desde el guión, hasta las actuaciones, y más con las actrices que han sido elegidas para conformar el reparto: Vanessa Redgrave fue nominada y ganó varios premios por su interpretación, y la verdad es que las demás también está muy bien en sus roles. Pero dejemos de lado sus cualidades actorales y concentrémonos en lo que importa. Esta película no es sólo para disfrutarla desde el lado de mujeres lesbianas queriendo ver sus historias en la pantalla, sino también, y principalmente, para babosearnos.

Michelle Williams tiene esa sensualidad, mezcla de inocencia y atrevimiento, y debo decir que cada vez que se muerde el labio…. ¡¡¡Dioses y Diosas!!! Michelle es una de las actrices de Dawson´s Creek (y de Lassie, Especies y Halloween H2O), ahora más conocida por ser la mujer del cowboy gay, y desde que apareció en pantalla y sin ser lo que se dice “linda”, ha deslumbrado al público. Es que la señorita Williams parece tener una personalidad fuerte y decidida, pero con la justa pizca de vulnerabilidad para jugar cualquier rol que le toque, y yo cada vez que la veo en alguna película pido por favor que se calce nuevamente la camisola blanca que lleva su personaje hippie en esta cinta.

Por otro lado, en el fragmento de los 70´s, también brilla Chloë Sevigny, otra de esas actrices que suelen hacer películas que giran en derredor del mundillo gay, como por ejemplo Los Muchachos no Lloran, donde interpretaba al objeto del afecto de una excelente Hillary Swank. Pero aquí a Chloë le toca hacer de una lesbiana lejos de ese aire feminista que se respira en los setenta. Amy, nombre que hasta suena delicado, usa traje y corbata y cubre sus formas con una camiseta. Pelo muy corto y peinado hacia atrás, al estilo tanguero. No fuma, pero tiene una actitud dura, ocultando un interior dulce y sufrido. Amy sabe lo que quiere y está segura de lo que es, la pregunta es si Linda podrá aceptarla tal cual es y aceptarse a si misma.       

¿Les comenté que la Sevigny luce muy bien con corbata? Y si pasa en esa moto a buscarme, me subo sin pensarlo dos veces.

Y la escena caliente entre las chicas es mmmmm…. No hace falta que agregue nada mas, ¿no?

Ah, sí, en este fragmento, e interpretando a una de las amiguitas de Linda, está Natasha Lyonne, de quien ya hable con anterioridad, debido a que es una de las protagonistas de But I´m a Cheerleader.

Continuemos y movámonos unos cuantos años más, llega el 2000, y Sharon Stone luce mejor que nunca; bueno tal vez no tanto, su presencia en Bajos Instintos es insuperable, pero la actriz, que ha confesado hace tiempo su bisexualidad, está en muy buena forma y el pelo corto le queda hermoso. Además Sharon está radiante y le pone mucho color al personaje.

Su pareja en la ficción le agrega el humor, por supuesto, pero debo confesar algo, y se que muchas no compartirán: ¡Ellen me encanta! Ok, se que no es bonita precisamente, pero la rubia tiene algo, a mi me hace reír, y calculo que a millones de norteamericanos también, sino no tendría tanto éxito su programa mañanero.

Pero el hecho es que tengo un amor platónico con Ellen, y debo decir que algo de ella me sorprendió; con esos trajes y ropa holgada, nunca pensé que tendría buen cuerpo, ¡sí, sí chicas! Eso significa que Ellen aparece bastante desprovista de ropa junto a la otra blonda en algunas escenas románticas y muy bien filmadas, que son adorables.

Un dato curioso: una de las actrices del tercer segmento de la primera película (la del aborto), fue la que dirigió ésta última parte, y además, en esa época era la famosa pareja de Ellen, sí, sí, hablo de la mismísima Anne “soy o no soy” Heche (sí, a la que le gustaban los hombres, luego las mujeres y más tarde los hombres nuevamente; Ellen la abandonó, fue abducida por aliens y luego tuvo un hijo), que, según rumores, fue la que insistió para que haya escenas calientes entre su mujer y Sharon, ante la negación de Ellen, pero que al parecer, cosa excelente para nosotras, la pudo convencer.

El film cuenta con una buena banda sonora y canciones particulares que crean un clima sumamente interesante. Además, imágenes documentales muestran, entre cada parte, el avance de las mujeres lesbianas a lo largo de los años: la lucha, manifestaciones, no sólo políticas sino de amor, casamientos y muchos besos, y un simple mensaje de esperanza.

No puedo tener más palabras de exaltación hacia este film, porque la verdad es que Mujeres Enamoradas es una de esas películas dignas de ser vistas, para ser disfrutada no sólo por una audiencia Queer, sino también para aprovechar y abrir un poco de mentes.

 

 

TITULO ORIGINAL: If these walls could talk II
ORIGEN: U.S.A.

GENERO: Drama

DIRECCIÓN: Jane Anderson (1961);
Martha Coolidge (1972); Anne Heche (2000)

ELENCO: Marian Seldes; Vanesa Redgrave; Michelle Williams; Chloë Sevigny; Ellen Degeneres; Sharon Stone
AÑO: 2000