LOS PLACERES DE LOLA
Las rubias son tontas, pero se divierten más; en una pareja gay, el que luce afeminado generalmente es el pasivo; si una mujer gusta de su mismo sexo es porque alguna mala experiencia tuvo con hombres… Estas y unas cuantas leyendas urbanas más sobrevuelan nuestras cabezas. Y que si las lesbianas no usamos instrumentos para divertirnos es imposible que quedemos satisfechas, ese sí que es un gran mito urbano.
Lo extraño es que conozco unas cuantas chicas del gremio y la gran mayoría asegura jamás haber probado nada que vibre. ¿No es raro? ¿Es sólo el imaginario colectivo, de obvia influencia paternalista, el que asegura que a la hora de los bifes, entre chicas siempre falta algo? ¿Son los medios de comunicación o las películas XXX las que enseñan que para divertirnos sí o sí necesitamos un elemento que no tenemos? ¿Y cuántas son las mujeres lesbianas que realmente creen esto y comulgan con los vibradores o dildos? ¿Y cuántas las que realmente buscan en juguetes adultos la sazón que les falta a sus relaciones o una simple veta para agregar algo de condimento en la cama?
No sé cuantas de ustedes habrán usado alguna vez un juguetito, pero de lo que estoy segura es que más de una tuvo curiosidad, en algún momento, de saber que se esconde tras los escaparates cubiertos por cortinas de los místicos sex shops. ¿O estoy equivocada?
Convengamos, hermanas Amazonas, que estos lugares que venden aparatitos, disfraces y películas pornográficas no son muy acogedores (y que nadie haga un juego de palabras) para las mujeres. Generalmente ubicados en galerías venidas a menos, parecen sucuchos escondidos de las buenas costumbres y de la feligresía en general. ¿Qué pasa si alguien nos ve entrando o saliendo con una bolsa? ¿Qué pensará de nosotras el señor baboso que mira con ojos desorbitados la gran cantidad de pornos que hay a su disposición? ¿O la señora que camina por la calle si nos percibe la intención?
¿Y qué pasa si les cuento que en Madrid existe un sex shop diferente? ¿Un sex shop creado solo para nosotras? Sí, ya sé, me dirían, D.D., deja de delirar, España queda demasiado lejos como para darnos una vuelta por allá y el Euro ya pasó hace tiempo la barrera de los 4 pesos. Está bien, está bien, tienen razón, estoy de acuerdo… ¿pero qué pasa si ahora les digo que todos los productos que allí se venden pueden ser comprados vía Internet? Ahhh, ahora les gustó un poco más… ok, lo del tema de dinero no se los puedo solucionar, pero al menos la posibilidad está.
Los placeres de Lolaes una tienda sólo para mujeres, y atendida solo por mujeres, donde se pueden encontrar todo tipo de elementos relacionados con el placer femenino, y chicas, créanme, muchos de estos aparatejos ni siquiera existen en nuestro país. ¡Una lástima!
Soñada por un grupo de mujeres feministas que deseaban un lugar solo para ellas donde ver cumplidas sus fantasías, la tienda abrió hace unos años y desde ese momento no deja de expandirse. Si observan las fotos en su página web, se darán cuenta de lo que les estoy hablando, ese lugar parece de todo menos un sex shop, y es que justamente esa es la idea: intentar que las mujeres, así como se pueden sentir libres y cómodas con su sexualidad, también lo hagan en un entorno donde todo está ambientado y preparado para encantar los sentidos. Cafés importados, libros y muestras de arte relacionadas con la erótica. Paredes pintadas en tono pastel, estantes rebosantes (y muy acomodados) donde todo tipo de elementos se preparan para ser tocados, olidos, probados y, obvio, comprados. Un espacio donde el color rosa malvavisco, los olores de las velas aromáticas y la atención personalizada de sus dueñas complacerán a las curiosas y a las experimentadas.
Y si andan por este sitio web lo mejor es recorrer la infinidad de productos que Lola ofrece, de todo tipo, formas, tamaños, colores y materiales. Pueden observar que aquí no se vende el simple vibrador, sino que la mayoría de los elementos están directamente relacionados con el placer de la mujer. Por supuesto, encontrarán juguetes típicamente lesbicos, como los arneses… pero ya que estamos aquí, acompáñenme a dar una vuelta, y les muestro las cosas más curiosas.
Por ejemplo, lo que más me gustó de los Vibradores de este lugar es el hecho de que en su gran mayoría no tienen forma de… sí, sí, de eso, porque por estas latitudes los que suelen verse siempre parecen tan… reales… pero acá podemos observar diferentes tipos, por ejemplo, si entran en la sección de Simples pueden ver el BABY BUG MEANY, convengamos que eso es raro, o algo más moderno como el OLÉ. O pintado como si fuera una baquita de san Antonio, como el Doble, MARIQUITA PÉREZ.
Por supuesto, si hablamos de vibrar, tenemos los aparatos que son creados para determinadas zonas sensibles, como el LATE LATE ÉBANO, que más que para el Punto G, parece un jostick de consola. En el caso de los estimuladores Clitoriales tenemos la ya famosa MARIPOSA EXITADORA o la clásica LENGUITA, pero también se puede optar por elementos que sean fáciles de camuflar entre nuestras pertenencias, como la BROCHA o el PINTALABIOS. O, miren que copados, para nosotras especialmente, los juguetitos que se utilizan adheridos al dedo, como el ISIS o el DELFÍN. ¿Y qué me cuentan de los Masajeadores? ¿Díganme si no es original el PATITO SADO?
En cuanto a Dildos (lo que acá suele llamarse simplemente “consoladores”, palabra que me parece espantosa), hay de distintos materiales, en silicona, latex (donde podemos observar dos especimenes de la fauna marina: el DELFÍN y WHIRLY, algo similar a una foca. Falta liberen a Willy y estamos todos) y hasta ¡cristal! Y para los pastelitos decididas a experimentar, también los hay dobles y, por favor, lean las explicaciones que desde la página nos enseñan a usar estos aparatos, como el KARMA AZUL, que parece un cepillo de dientes ultra moderno.
Y después llega la sección un poco más complicada, porque, convengamos, el sexo anal sigue siendo tabú en nuestras sociedades, pero las chicas de Lola quieren romper con los esquemas aburridos de las normas pacatas y ofrecen desde los comunes Dildos hasta los Plugs y las ya conocidas Bolas. Ahora, me pregunto si el que vibra y se llama KIKA, tendrá algo que ver con una de las tantas películas de Almodvar… quién sabe…
Para completar, también tenemos Bolas y Balas, no, no es una comedia de Will Ferrel, es otra sección donde podrán encontrar estos aparatitos, incluso algunos vibran. ¿No las conocen? Bueno, denle una miradita, y cuéntenme qué les parece el TAMAGOCHI… ah, no, no, esperen, se llama MIYAKODORI. Las pueden usar mientras van a la oficina, o están cenando en algún restaurante, total las accionan con un símil llavero…
Hay Anillos… pero eso a nosotras, no nos incumbe…
Así que sigamos, sí, pasemos a los siempre ponderados Arneses, rompamos nosotras también los cánones de la heterosexualidad obligatoria, y divirtámonos de la forma que se nos antoje. Hay de todo tipo, hasta ÁRNES PARA PIERNA, o incluso algunos creados para las ecologistas…
Por supuesto, como buen sex shop, nunca puede faltar la lencería, los lubricantes (algunos saborizados) o los elementos del Bondage (todo lo relacionado con el mundo del sado-masoquismo): látigo, collar, antifaz, esposas (y ¡qué esposas!, hasta con diamantes), brazaletes, palmetas, pinzas (ouch) y mordazas. Pero, obvio, antes que nada, establezcan una Safe Word (palabra que al ser pronunciada por alguno de los participantes, culmina el juego de roles).
Masajes con aceite de melocotón, velas que incentivan los sentidos, pinturas para sentirte como las protagonistas de Better than Chocolate. Plumas y alimentos afrodisíacos, gel de feromonas para atraer mujeres; de todo para aumentar la libido.
Y obvio, como “cuidarte es quererte” y sin “triki triki, no hay bang bang” (para las que no viven en Argentina, esta frase sale de una campaña de prevención del HIV, es triste, pero va dirigido a un cierto público, así que podemos decir que la cumbia para usar forro, cumple su objetivo), también podemos conseguir en esta tienda los típicos profilácticos (saborizados y texturados); los condones femeninos (que no son demasiado populares en nuestro país); barreras de latex (llamas Buffy… ah, no, no, vi mal, su nombre es Beffy), o sea dejen de cargar con los rollos de papel de film en sus mochilas, ahora vienen estas cajitas que son más practicas, aunque no creo que se consigan por aquí.
Y, algo que realmente llamó mi atención y me enloqueció, ¿cuánto saldrá un pasaje a España? ¡Quiero conseguir un DEDIL! Estos pequeños deberían ser los mejores amigos de la lesbiana moderna, ideal para cuidarse y divertirse, vienen en silicona o latex; son flexibles, texturados con diferentes rugosidades y hay unos que son de color lavanda, ¿qué les dice eso?
En cuanto a las películas pornográficas, lo bueno es que estás están dedicadas para mujeres y generalmente se alejan de las XXX convencionales, muchas también son realizadas por mujeres, lo que se da a llamar “posporno”. De hecho, esta tienda está asociada en una productora, llamada My Cooking Films, que ya tiene realizadas varias películas, obvio que no precisamente infantiles…
Pero además, como las mujeres también sabemos leer, las chicas de Los Placeres de Lola, nos pone a nuestra disposición una variedad de libros, desde el conocidísimo Kamasutra (entre los que figura el lesbico), literatura erótica y guías para atorgar mayor placer a nuestras parejas.
Ah y para las que se aburrían de las Barbies y preferían jugar con camiones, en este negocio, directamente importada de Estados Unidos, también pueden adquirir a Bobbie, la muñeca dyke en sus dos versiones: la que arregla autos o la del sombrero tejano.
Los Placeres de Lola suele organizar también las novedosas Tupper Sex (que ya están arribando a nuestro país… prometo investigación al respecto), donde se acercan los juguetes sexuales a la casa de una anfitriona que invita a sus amigas a tomar algo, pasarla bien y, de paso, comprar…
Aquí les dejo para que investiguen, y por qué no, para que encarguen… pero ojo, si compran algo, después me cuentan…
www.losplaceresdelola.com
Posted by Debora Dora
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