lINTERNET - VISIBILIDAD

 

Creo que todas sabemos cual es la diferencia en asumirnos lesbianas, en aceptarnos, en salir del closet y en ser nosotras mismas en todos los lugares a los que vamos. Obvio, hay una amplia brecha en que lo sepan solo algunos amigos, a que portes en todo momento el estandarte del Orgullo gay. Oh sí, una gran diferencia.
El otro día, como siempre, aburrida de dar vueltas por la red, encontré una página que me pareció bastante piola, y hoy la quería compartir con ustedes. Se trata de www.visibilidad.org un sitio que, en varios idiomas, nos incita a visibilizarnos, a mostrarnos tal cual somos.

 


¿Cuál es la idea?

"Hacerse visible" es la premisa que lanza esta página web de simple contenido y poco ingenio. No vende con gente desnuda (hombreso mujeres) ni banderas del arco iris; sólo respalda una idea compartida por mucha gente queer de todo el mundo. Una idea que suele dar vueltas continuamente sobre el colectivo homosexual: ¿ayuda la visibilidad?
Y yo, con mi experiencia, contestó, sí, muchachas, ayuda.
La visibilidad es necesaria.
Ver a un hombre y a una mujer de la mano, caminando por la calle, o a dos adolescentes besándose en una plaza, es algo tan común y corriente, que nos llama tanto la atención como la estatua de San Martín a caballo, en el medio del parque.
¿Cuántas de nosotras se han besado alguna vez en un lugar público y reciben como respuesta una mirada de curiosidad o se tienen que bancar las groserías de un par de babosos que casi se chocan contra un árbol por mirar para atrás para ver a dos chicas "tocándose"?
Las muestra de afecto entre parejas del mismo sexo en el ámbito público, aún hoy, que las mentes se han abierto lo suficiente como para que Buenos Aires sea considerada una de las capitales del turismo gay en el mundo, siguen siendo mínimas, y las respuestas de asombro, como si la gente sólo estuviese acostumbrada a ver escenas de sexo explícito entre hombres, o ver a dos chicas rozándose en un boliche para que algún gil se caliente, siguen vigentes cuando se trata de cruzarse con dos mujeres de la mano.
Es entendible que, al menos en Argentina, la mayoría de nosotras provengamos de familias conservadoras, católicas y de buenas costumbres, y no siempre sea fácil decir: "¡Mamá, Papá, soy torta!", por más amplitud mental que ostenten nuestras familias. También soy consciente que muchas chicas no se pueden jugar en el trabajo por miedo a ser despedidas, y otras tantas prefieren dejar los arrumacos puertas para adentro, por miedo al que dirán.
Otras me pueden decir, "Debora Dora, mi sexualidad es mía, y no tengo porque andar ventilando mi vida privada con los demás". Y sí, puede ser cierto también, pero hay otra cosa que también forma parte de la realidad que nos rodea, y es que ser lesbiana no es solo una cuestión de elección sexual. Ser lesbianas (o gays, o trans, o lo que se les cante) es una forma de vida. Es algo que somos todo el tiempo, y algo de lo que no deberíamos avergonzarnos, porque, después de todo, es una elección tan valida como cualquier otra (si es que consideramos que la heterosexualidad es también una elección, y no una simple imposición del "hetero-patriarcado" en el que nos toca vivir).
Estamos acostumbradas a ver a nuestros padres caminando de la mano por un shopping, a las parejas besándose en el restaurante, o los jovencitos abrazados en el colectivo. ¿Por qué a nosotras nos cuenta tanto animarnos a ser afectuosas con nuestra chica en plena calle, si las muestras de cariño son tan "normales" para nosotras como para ellos?
De eso se trata Visibilidad.org.
Si queremos poder llevar nuestra vida adelante con "normalidad" (y no es que necesitemos la aprobación de la mayoría, no quiero decir eso), la visibilidad es sumamente necesaria. Empezando por la aceptación de los demás y por intentar una transformación de la mentalidad social, que no solo nos ayudaría a todos nosotros a poder sentirnos cómodos con lo que somos, sino facilitar el acto de asumirse a las nuevas generaciones.
Como dice en la página, muchos de ellos no ven a la homosexualidad como algo común, porque en realidad no la ven. Yo, por mi parte, estoy cansada de ser considerada como una chica "heterosexual y católica" sólo porque es lo que se estila en esta sociedad. No me lo banco, y la lucho desde donde puedo.
"Soy lo que soy" suele cantar Sandra Mihanovich allá por donde vaya, y por algo esta popular canción se ha vuelto un himno de la comunidad.
Un temita para analizar.
Desde enamazonia, yo difundo la VISIBILIDAD!!!!!!!!!!!!

PD: El chiste dice: 'It's a lesbian' (Es una lesbiana)


Posted by Debora Dora