El lustroso libro de la perla

 

Y es que tuve la oportunidad de tener en mis manos el majestuoso libro “Tipping the Velvet” o como se lo ha traducido al español: El lustre de la Perla.
En otra ocasión tuvimos en Las Amazonas la crítica de la miniserie de tres capítulos, de parte de Débora Dora. Ahora, en esta sección, la de libros, comentaré un poco sobre la primer novela de Sarah Waters.
Waters escritora lésbica por excelencia, nos hace viajar al siglo XIX de la mano de Nancy Astley. Y mi intención en esta nota, no es hacer un paralelo con la miniserie, aunque por supuesto, la comparación es inevitable. Sobre todo pudiendo haber visto la serie de la BBC 2 y habiendo leído el libro.
Por mi parte, me gustaron ambos. Disfruté los dos recorridos: el visual y el imaginario. Claro que al ver primero la serie, las imágenes de aquellas fabulosas mujeres se entrometieron en mi cabeza para imponerse por sobre mi imaginación.
Cabe destacar algunas cosillas:
El personaje de Kitty Butler me resultó bastante diferente al de la producción de la cadena británica. Es que en el libro parece un poco tonta, o tímida... Me dejó una impresión completamente diferente a la televisiva, donde se imponía y hasta parecía no importarle nada. Claro, lo mismo sentí con mi querida Nancy, donde ahora sí pude entenderla. Lo que no significa que antes no. Pero me había pasado no entender algunas de sus actitudes, qué le pasaría por su cabeza. Gracias al libro,  tuve la respuesta y sentí ese cariño por el personaje, que antes, me era un poco forzado. Al viajar con ella a su lado, como un mosquito molesto que rondaba por su conciencia, pude comprenderla, entender el por qué de sus decisiones y acciones. Cosa que no pude juzgar en la mini serie. Claro, es muy difícil mostrar los pensamientos de las personas. Y eso que para mí, la actriz que encarnó a Nancy Astley (Rachael Stirling) era la indicada para el papel. Sus líneas corporales, su rostro, su mirada, parecen incrustarse en el personaje descripto por Waters como una perla en su concha.
Como digo, el libro nos permite dejar ver la cabecita de cada personaje y nos brinda esta línea que para mí es la más hermosa del libro y nos acerca mucho al corazón virgen de Nancy Astley:
“Yo tenía dieciocho años y no sabía nada. Pensé, en aquel momento, que me moriría de amor por ella." (Dios que dulzura!!!!)

Destaco la fluidez con la que se lee el texto que cuenta con una generosa cantidad de páginas (casi 500). Capítulo a capítulo nos va llevando por el camino que recorre esta muchacha nacida en Whitstable, un pueblo costero de Inglaterra. El libro, se divide en tres capítulos y todos tienen mucho jugo para sacar. Nada se torna aburrido, la manera en la que está escrita, a pesar de que sea una historia de otro siglo, es fácil de leer, de llevar, y de dejarse seducir.
Las escenas de amor y sexo están muy bien descriptas. Nuestra querida Sarah no escatima en detalles ni en adjetivos. Muestra bastante y deja bastante a nuestra imaginación. Un buen porcentaje de ambos, hacen la combinación perfecta.
Estoy enamorada de esta novela. Odie terminarla, y me quedaría a vivir caminando al lado de Nancy Astley.
Si no vieron la serie, ni leyeron la novela. Recomiendo primero leer la novela, imaginar todo, dejarse llevar y luego ver la serie, que no decepciona en absoluto, pero haciéndolo al revés como yo, se impone con sus figuras.
Todos los personajes son adorables, desde el perrito que hace monerías hasta Zena. Bueno, hay algún personaje desagradable, para qué mentirles, pero las historias que secundan a cada uno son deliciosas. Yo por mi parte, me enamoré de un personaje desde el principio y fue un placer acompañar a Astley tanto tiempo, para que finalmente se quede con ella.

Realmente una sabrosa historia de época, donde el placer, el sexo, la lujuria y el amor son protagonistas. Una delicia en todos los aspectos posibles.
Así, dan ganas de seguir leyendo a Waters.

 

 

Posted báthory