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QUIENES SOMOS
Hay mil maneras de decir Lesbiana, ¡vamos! Sabemos que unas cuantas ya vinieron a sus mentes, sí, sí TORTILLERA es quizás la más popular, también están sus derivadas: TORTA, TARTA (más para designar bisexuales), REPOSTERA. TROLA es clásica también. Y hay millones más y otras tantas alegorías en las que no vamos a entrar en detalle, si no nos llevaría todo el día.
Pero acá vamos a elegir una palabra que nos identifique; una palabra que pueda hablar de nosotras, de este tipo de mujer tan especial. De aquellas que no se dejan intimidar por la otra raza; las que luchamos desde nuestros puestos por lo que somos y por lo que queremos ser. Para que nos defina a todas las que babeamos incontenidamente por las mujeres y no nos avergonzamos por ello. A aquellas que detestamos las charlas sobre Brad Pitt y preferimos desviar la conversación a su compañera de ruta. A todas las que el maquillaje y el nuevo grito de la moda nos tiene sin cuidado, y nos envolvemos en discusiones para ver quien está más buena de las chicas de The L Word.
Es por eso que elegimos ser Amazonas.
LA LEYENDA
Vivieron durante mil años en los bosques de Grecia. Un pueblo de mujeres. Un grupo que no admitía hombres, sólo los usaban para trabajos de servidumbre. Las Amazonas, fuertes, guerreras, se consideraban superiores al hombre y no admitían su supremacía.
Para perpetuar la raza se unían a extranjeros y se quedaban con las niñas. Si nacían hombres los mutilaban dejándolos
ciegos y cojos. A las niñas les cortaban un seno para facilitarles el uso del arco y el manejo de la lanza. De esta costumbre proviene su nombre 'Amazonas' del griego 'amazwn' que significa 'las que no tienen seno'.
+ Info
Dejando de lado el mito, las Amazonas sí existieron. Era una tribu de mujeres independientes que habitaban en toda Grecia. No es cierto que estirpaban uno de sus senos para poder manejar mejor el arco y la flecha, sino que se lo apretaban con fibras para que nos les molestara al usar sus armas.
En cuanto a los hombres, los mataban luego de utilizarlos para procrear pero lo hacían para que no delataran su escondite. No le tenían fobia sino que los consideraban inferior y débil.
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